América

Obama quiere desplegar tropas en la frontera mexicana

El presidente de EE UU, Barack Obama, estudia desplegar a la Guardia Nacional para controlar a los cárteles mexicanos.

La Guardia Nacional patrulla la frontera mexicana en Nogales (Arizona)
La Guardia Nacional patrulla la frontera mexicana en Nogales (Arizona)

Nueva York- Estados Unidos siempre ha tenido que levantar la cabeza por encima de la cerca que le separa de México para otear los problemas de su vecino del sur. Al presidente de EE UU, Barack Obama, no ha debido de gustarle lo que ha visto ya que ha admitido esta misma semana que estudia el despliegue de tropas de la Guardia Nacional en la frontera. El objetivo: evitar que la guerra que libra el Gobierno del presidente Felipe Calderón contra los narcos mexicanos se extienda al vecino del norte. En una entrevista concedida a 15 periódicos regionales de Estados Unidos, el presidente demócrata ha explicado que «tenemos que examinar si el despliegue de la Guardia Nacional tendría sentido y bajo qué circunstancias (se haría). Sí, pienso que es inaceptable que las bandas de drogas crucen nuestra frontera y maten a ciudadanos estadounidenses. Con que los extranjeros asesinen a un solo norteamericano ya es suficiente para hacer algo», advirtió. Obama tiene varias peticiones encima de su mesa de los gobernadores de Arizona y Texas, estados fronterizos con México. Ambos pretenden que envíe tropas para custodiar la porosa valla. El gobernador de Arizona, Jan Brewer, ha pedido 250 reservistas, mientras que el de Texas, Rick Perry, ha afirmado que necesita 1.000 soldados para contener la violencia. Durante las últimas semanas, la preocupación ha aumentado en Washington. Las autoridades han asegurado que los cárteles mexicanos operan en 230 ciudades estadounidenses. El propio Obama reconoció que «tenemos un problema que va en dos direcciones. Las drogas vienen al norte (por Estados Unidos) y nosotros enviamos dinero y armas al sur (por México). Y, como consecuencia, los cárteles han ganado extraordinario poder», recordó. El director de Coordinación del Departamento de Seguridad Nacional explicó ante el Congreso que estas organizaciones representan una gran amenaza para Estados Unidos. Hace pocos días el fiscal general, Eric Holder, anunció el arresto de 755 personas en el marco de la operación «Xcellerator», cuyo objetivo fue el poderoso cártel de Sinaloa. Esta organización criminal está establecida en Culiacán y opera en la parte oeste del país azteca, aunque también compite con el cártel de Juárez. Ayer, el Departamento de Estado anunció que la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, viajará a Ciudad de México y Monterrey a finales de marzo. Clinton discutirá con su homóloga, Patricia Espinosa, diferentes asuntos, entre los que destacará la Iniciativa Mérida. Precisamente, este acuerdo firmado por EE UU, México y Centroamérica persigue combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Hace pocos días, el presidente mexicano, Felipe Calderón, respondió a las acusaciones de Estados Unidos de que su país está fracasando en la lucha contra las drogas. En una entrevista, el presidente recordó que «la principal causa del problema, asociada al crimen organizado es tener al mayor consumidor del mundo a nuestro lado (por EE UU)». Calderón, que instó a Obama a intensificar su lucha contra las drogas en su propio territorio, indicó que «yo quiero saber cuántas autoridades norteamericanas han sido llevadas a juicio por este tema». De momento, ayer por la mañana se puso en camino un contingente del Ejército mexicano para respaldar al Operativo Conjunto Juárez. Dicha ciudad que hace frontera con El Paso (Texas) es desde el año pasado la más violenta del país. Sólo en 2008, se cometieron 1.600 asesinatos atribuidos al crimen organizado, mientras que, en lo que va de 2009, han caído 350 personas.