FC Barcelona

Chamartín

Remontada o sentencia

El clásico decide hoy en el Bernabéu la consecución del título. Si Juande fuera Pep, «rotaría». El Madrid no puede permitirse el lujo de especular; el Barça, sí, pero Guardiola no lo harál

Remontada o sentencia
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Madrid / Barcelona- La Liga en juego. Y no es una frase radiofónica al uso. Es de verdad. El clásico más decisivo de los últimos tiempos deparará hoy en el Bernabéu la remontada madridista o la sentencia azulgrana. En ambos lados coinciden en que ni el brillante juego del líder o la eficacia de su perseguidor importan, ni las estadísticas –de 78 duelos en Chamartín, 50 han sido triunfos madridistas por 14 empates y 14 derrotas–, ni el cansancio; a estas alturas es cuestión de fe, de confianza, de orgullo y de saberse sacudir la presión. Y en esa fortaleza mental, el Madrid se ha superado con creces, mientras el Barça ha decaído. Con casta y orgullo el Madrid de Capello contrarrestó un «hat-trick» de Messi (3-3) cuando éste era un equipo hundido en la miseria. Ya con la inercia del «Juntos Podemos», Raúl, Van Nistelrooy y Casillas no perdonaron. Con la misma garra, la pasada temporada el Madrid de Schuster vilipendió al ya desgastado equipo de Rijkaard (4-1) el mismo día en que éste le hacía pasillo. Esas mismas virtudes han sustentado a los de Juande los últimos compases frente al Sevilla y Getafe.Los «blancos» se sienten con la autoestima necesaria para recortar la distancia a un solo punto, pese a las importantes ausencias de Pepe, Sneijder o Guti. Al margen de la necesidad, las prestaciones del equipo son mucho mayores a las previas del pasado clásico en el Camp Nou y esta vez el planteamiento de Juande será radicalmente distinto. Quiere mandar en el juego y abrirá el campo con los extremos. Como dijo Raúl, «iremos a por ellos».Para la gran cita, Juande vuelve a contar con su hombre más desequilibrante, Robben, que se ha recuperado antes de plazo, y del que valorará «si es un riesgo muy alto sacarlo desde el principio» o esperará a ver si necesita de «su concurso». Caso de que el «11» espere en el banquillo, Huntelaar, e incluso Van der Vaart, le darían el relevo. Bla, bla, bla... Hay que salir con todo. Dios le libre a Juande de dar consejos a Pep, artífice de un equipo «magnífico, con pocas debilidades» –en palabras de Juande–, pero si él fuera Pep, «rotaría». «No me pongo en su piel, pero si les salen mal las cosas en el Bernabéu seguirían siendo líderes, si les pasa ante el Chelsea, estarían eliminados de Europa».En el Barça, Guardiola no esconde que, a pesar de que su equipo saldrá líder del Bernabéu pase lo que pase, afronta el partido como una final. «No quiero que nadie especule, vamos a salir a ganar», subrayó. El técnico ha diseñado una preparación atípica. La plantilla azulgrana dispuso el jueves de fiesta, para desconectar. «Llevamos mucha tralla encima. Hay fatiga física y del sistema nervioso, y me preocupa más esto segundo. Creo que fue muy bien que la gente se quedara un día en casa descansando y comiendo pizza», se defendió Guardiola.Pep quiso huir de tópicos y ayer realizó una verdadera declaración de intenciones: «La presión la quiero yo. Si mañana perdemos no me vale eso de que no pasa nada, sí que pasa (lo dijo Joan Laporta para rebajar la tensión. Cosa que él no quiere). Tenemos en nuestras manos sentenciar la Liga y somos responsables. La presión es nuestra».Las lesiones dejan poco margen de maniobra al técnico, que presentará su once de gala. La única variación podría estar en la inclusión de Keita en el centro del campo en detrimento de uno de los tres delanteros. El clásico está servido. Que gane el mejor.