«Soñamos para evolucionar»

-¿Para qué sirven los sueños?

 

-Nadie lo sabe con seguridad. Existe cierto consenso en que sirven para ensayar conflictos de la vida cotidiana. Yo creo que sirven para que nuestra conciencia evolucione.

 

-¿Siempre tienen significado?

 

-Un sueño es como una cebolla: algunas capas son más visibles que otras. Hay sueños con mensajes más claros y otros profundamente metafóricos. Pero siempre podemos extraer significado.

 

-¡Qué fácil sería que los sueños nos diesen mensajes literales!

 

-Artemidoro decía que los dioses son más inteligentes que nosotros: pretenden que trabajemos la mente para que nos pongamos a su altura. Con los sueños, se nos permite entrar en contacto con la mente analógica, más creativa que la lógica.

 

-Entonces, ¿es necesario hacerle caso a la noche?

 

-Si sólo vemos el mundo desde nuestra mente lógica, nos perdemos un 50% de la realidad. Es importante escuchar el simbolismo de los sueños, bucear en sus metáforas y extraerles significados que nos ayuden a cambiar nuestra vida. El cerebro es un receptor de mensajes del éter.

 

-Y usted, ¿qué hace en su terapia?

 

-Procuro honrar los sueños. Recojo el mensaje de conflicto que se desprende de ellos y trato de darle una salida en la vida real.

 

-O sea...

 

-Una paciente soñaba con un dilema recurrente: volver a su casa en bicicleta, por su cuenta, o cómodamente en tren, con su familia. La induje a abandonar la idea cómoda del tren y a realizar en la vida diurna ese itinerario en bicicleta.

 

-¿Existen los sueños lúcidos?

 

-La comunidad científica aceptó su existencia en los años 70. Hoy, contamos con un gran abanico de técnicas para desarrollar la lucidez en los sueños. Se trata del momento en que despertamos dentro del sueño y podemos tomar las riendas.

 

-¿Y los sueños compartidos?

 

-A veces, dos personas comparten un sueño de manera sincrónica. E incluso se encuentran en ese territorio onírico.

 

-¿Será que me pasan esas cosas y luego no me acuerdo?

 

-Hay personas más bien rígidas a las que les cuesta recordar sus sueños. Quieren tenerlo todo bajo control, y el mundo de la noche escapa a su razón.

 

-¿Y si padezco insomnio?

 

-También puede estar relacionado con la rigidez. Pero hay casos en que el supuesto insomnio no es tal. Roger Ekirch estudió las pautas del sueño antes de la era industrial y se dio cuenta de que nuestra manera de dormir de un tirón tiene mucho que ver con la implantación de la luz eléctrica.

 

-¿Un patrón cultural?

 

-Edison creía que dormir es una pérdida de tiempo. Fantaseaba con eliminar la noche para hacer hombres más productivos.

 

-Entonces, ¿existe un dormir primigenio?

 

-La antropóloga Carol Worthman estudió cómo duermen las sociedades indígenas. A menudo, hay un despertar en medio de la noche que dura dos o tres horas, tras las cuales la gente vuelve a dormirse.

 

-¡A mí me pasa!

 

-Se llama sueño polifásico. Es un momento muy creativo, un estado a medias entre el sueño y la vigilia. Y se activa el área cerebral encargada de elaborar metáforas.

 

-Eso se considera una forma de insomnio.

 

-¡Es una aberración enfocarlo así! Ya hay farmacéuticas que están desarrollando medicamentos específicos para eliminar esta creativa pauta de sueño.