¿Quién es quién en la guerra en Libia?

El caos se respira en uno de los campos de batalla del Norte de África, donde todos luchan contra todos.

Libia ha estado sumida en el caos y la guerra desde hace una década, desde la caída del sátrapa libio Muamar Gadafi. Desde entonces, dos gobiernos y cientos de guerrillas han estado luchando entre ellos para ganar poder. El Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN), respaldado por la ONU ha ido poco a poco menguando su poder a medida que el comandante renegado, general Khalifa Haftar, al mando Ejército Nacional Libio (ENL) ha ido controlando gran parte del país. Enfrentados desde hace nueve meses, el GAN y el ENL llegaron recientemente a un alto el fuego propuesto el presidente ruso Vladímir Putin y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.

No obstante, desde que los dos bandos aceptaron la tregua, ésta ha sido violada constantemente. El mariscal Hafter se ha convertido para muchos en el hombre fuerte de Libia y no tiene intención de ceder el poder o compartirlo. El general llevaba desde abril intentando tomar Trípoli, la capital libia. Los enfrentamientos han dejado 1.500 víctimas mortales. En los últimos meses avanzó en su objetivo y con la ayuda de mercenarios rusos, y con el apoyo de Egipto, Arabia Saudí, entre otros, Hafter logró conquistar el bastión de Sirte, ciudad natal del finado dictador, y centro estratégico en el norte del país.

El GAN está apoyado por milicias locales y Turquía, que a su vez han ayudado a sembrar el caos. En medio del desgobierno, grupos armados y bandas criminales pululan a sus anchas por el norte de país, traficando con inmigrantes, armas y drogas, lo que preocupa a Occidente y especialmente a Europa. En Libia hay tantas armas que podrían seguir en guerra durante muchos años más, por eso es tan importante respetar la tregua para no hacer más grande la espiral de violencia. Precisamente, el Estado Islámico se hizo fuerte en Sirte y otras ciudades del norte del país, amenazando aún mas la estabilidad del país africano y convirtiéndose en un peligro para la seguridad de Europa. No hay que olvidar que Libia es un país rico en hidrocarburos lo que lo convierte en un bastión codiciado por los grupos islamistas, y potencias regionales, que compiten con Turquía, Chipre, Egipto e Israel.