El retorno de los refugiados palestinos, el gran obstáculo para la paz

Einat Wilf y Adi Schwartz analizan en el libro “The War of Return” el problema de los desplazados palestinos desde 1948 hasta la actualidad

Ninguna motivación palestina para rechazar un acuerdo de paz con Israel es tan fuerte como la defensa del derecho de retorno de millones de refugiados. Esta es la tesis del libro escrito por el periodista Adi Schwartz y la ex diputada israelí Einat Wilf titulado The War of Return: How Western Indulgence of the Palestinian Dream Has Obstructed the Path to Peace”.

Los autores, en una videoconferencia este martes, han expuesto a los periodistas su visión de este espinoso asunto en el que señalan que la indulgencia de muchos países occidentales ante el problema del retorno de los refugiados palestinos “ha dificultado la resolución del conflicto” ya que de hacerse realidad millones de desplazados inundarían Israel. A su juicio, la paz nunca regresará hasta que los palestinos abandonen el sueño de volver, un asunto más importante para los palestinos que el propio territorio, argumentan los autores.

“El siglo XX es el siglo de las guerra y de la transición que va de los imperios a los estados nación. En esa transición mucha gente huyó y perdió sus casas. Cientos de millones de personas se convirtieron en refugiados. ¿Son esas personas ahora refugiados? No, ninguno, excepto los palestinos”, lamentó Wilf, que fue miembro del Partido Laborista israelí. “El regreso de los palestinos al estado soberano de Israel nunca ha sido la vía para solucionar la crisis de refugiados”, añadió. “Esto es lo que pasó con doce millones de refugiados alemanes que fueron expulsados de sus casas en Polonia y Checoslovaquia después de la rendición de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. ¿Volvieron después? No, el mundo sabía que si los alemanes hubieran regresado habría habido una tercera guerra mundial”.

Ambos critican el hecho de que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) “siga dando falsas esperanzas” a los palestinos de que algún día podrán volver al hogar de sus familias que abandonaron en una guerra que ocurrió hace setenta años. Según sus cálculos, solo quedan unos 20.000 de los refugiados originales desplazados en 1948.

También lamentan que la ONU haya decidido que los desplazados originales pueden legar el derecho de retorno, “con lo que ahora hay más refugiados que dicen que tienen el derecho a volver que aquellos que salieron en 1948”. Las cifras de algunos organismos internacional cifran entre 5,5 y 8 millones de refugiados palestinos que viven en diferentes zonas de la región. “El 40% de los palestinos registrados por UNRWA como refugiados viven en Cisjordania y Gaza. Si nacieron en Ramala o en Gaza no se puede decir que son desplazados. Nacieron y obtuvieron la ciudadanía, muchos son clase media y algunos son gente adinerada”, explicó Wilf. “La pregunta es por qué Occidente apoya esto”.

Por su parte, Adi Schwartz señaló que cuando el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados fue creado “el principal problema era cómo reasentar y reintegrar a los refugiados en esos países. Nadie tenía en mente que esas personas volverían”. A su juicio, el derecho internacional no avala la reclamación palestina sobre este asunto: “Si miras la Convención de Refugiados y todos los documentos legales relacionados con los derechos de los refugiados se ve que no existe el derecho al retorno, el único derecho que tienen los refugiados es no ser obligados a su país de origen en contra de su voluntad”. Para Schwartz, la reclamación que hacen los palestinos “es una discriminación positiva” sobre el resto de refugiados de otras partes del mundo.