Irán emite una orden de arresto contra Trump condenada al fracaso

El régimen de los ayatolás lanza un órdago en venganza por la muerte del general Soleimani que tiene poco recorrido. Interpol todavía no se ha pronunciado

La Fiscalía de Irán ha emitido una orden de arresto internacional contra el presidente Donald Trump. Y es que la venganza se sirve en plato frío. La Justicia iraní quiere que Trump rinda cuentas por la muerte de Qasem Soleimani, el segundo hombre más poderoso de Irán.

Han pasado casi siete meses desde que la CIA y el Mossad se adelantaron a la Guardia Revolucionaria iraní y desvelaron el paradero del líder de la Fuerza Al Quds para acabar con él. La muerte del general Soleimani, el 3 de enero, significó otro punto álgido en las difíciles relaciones entre Washington y Teherán.

Su muerte fue vengada en primera instancia con una salva de misiles que impactaron en dos bases de Irak donde habían soldados estadounidenses y este ataque tuvo consecuencias mortales en Teherán ya que un misil mal dirigido impacto en un avión comercial ucraniano y mató a los 176 pasajeros a bordo.

El fatal error le costó caro al Gobierno del moderado presidente Hassan Rohani ya que en las elecciones parlamentarias de febrero ganaron los conservadores. Una serie de acercamientos diplomáticos indirectos con dos intercambios de prisioneros, hizo pensar que la tensión parecía ya, agua pasada, pero otra vez, nubes de tormenta se asoman en el horizonte.

La decisión fue anunciada este lunes por el fiscal de Teherán, Ali Alqasimehr, quien detalló que ha solicitado a la Interpol que emita un “aviso rojo” para Trump y el resto de sospechosos, lo que representa la solicitud de arresto de más alto nivel dictada por el organismo. La notificación roja de Interpol es una solicitud a fuerzas del orden de todo el mundo para localizar y detener provisionalmente a una persona en espera de extradición, entrega o acción judicial similar.

Que la orden de captura contra Trump vaya a tener efecto inmediato o pueda dañar al presidente de Estados Unidos es una opción poco probable, pero sí refleja lo agrietadas que están las relaciones entre ambos países.

De hecho hasta el momento la Interpol no se ha pronunciado.

Alqasimehr, dijo en rueda de prensa que el presidente Trump y otras 30 personas -a quienes Irán acusa de estar involucrados en el ataque de primeros de año que mató a Soleimani en Bagdad- enfrentan “cargos de asesinato y terrorismo”, según la agencia estatal de noticias IRNA.

El presidente Donald Trump está en lo alto de la lista, y se buscará su fiscalización incluso después de que su presidencia se haya acabado”, sentenció el fiscal.

Aunque la Fiscalía no reveló el nombre de ninguno de los otros acusados subrayó que entre los involucrados en el asesinato de Soleimani, están incluidos funcionarios políticos y militares de Estados Unidos y de otros gobiernos.

El primero acusado que ha sido juzgado, y será ejecutado en breve en la horca, en relación con los colaboradores de EE UU en planear la muerte del general de Al Quds, es Mahmud Mousavi Majd, acusado de haber facilitado información sobre el paradero de Soleimani. Mousavi-Majd había sido arrestado en 2018 y fue procesado y sentenciado a muerte el 25 de agosto de 2019. Pero el Tribunal Supremo anuló la condena entonces.

En el ataque con drones de la CIA del 3 de enero en el aeropuerto de Bagdad cayeron dos pájaros de un tiro. Además del general de la Fuerza Quds, murió Abu Mahdi al Mohandes, el vicepresidente de las milicias chiíes de Movilización Popular. En la operación estadounidense también fallecieron cinco miembros de la Guardia Revolucionaria y al yerno de Soleimani.

Por aquel entonces el Pentágono reconoció la autoría del bombardeo y aseguró que con él buscaba “disuadir” futuros planes de Irán y Soleimani (siempre el poder en la sombra) estaba desarrollando “planes para atacar a los diplomáticos y miembros del servicio estadounidenses en Irak y en toda la región”, según el comunicado.

A este respecto, Trump publicó uno de sus incendiarios tuits lamentando de que su muerte no hubiera “sucedido antes”.

“Hemos matado a Soleimani, el terrorista número uno del mundo según todas las fuentes. Una mala persona”. Desde Teherán, el ayatolá Ali Jamenei, le respondió a Trump que “habría venganza”.

Ya en febrero, el jefe del Poder Judicial de Irán, Ebrahim Raisí, anunció que estaban trabajando con Irak para “llevar a instancias judiciales internacionales” el asesinato de Soleimani.