¿A qué hora se sabrán los resultados de las elecciones de Estados Unidos 2020?

La avalancha de votos por correo, más lentos de procesar, podría demorar el resultado si ninguno de los candidatos saca una ventaja clara sobre el otro

Es muy posible que los estadounidenses se vayan hoy a la cama sin conocer el nombre del próximo presidente. El escenario cambiante provocado por la pandemia activó el mecanismo del voto por correo (en otras elecciones estaba reservado a personas mayores y enfermas) y del voto presencial anticipado en muchos estados. Millones de electores no han querido votar hoy para evitar el contacto con otras personas por temor al contagio.

La avalancha de votos por correo ha sido tal que hasta el 2 de noviembre ya habían emitido su papeleta 97 millones de americanos, lo que supone más del 70% del voto total en las elecciones de 2016. De esa cantidad, al menos 62 millones de sufragios se han emitido mediante el servicio postal. Este dato ha puesto patas arriba los sistemas de recuento y hace temer un retraso significativo que podría demorar el nombre del ganador incluso varios días. ¿Por qué?

Las urnas cerrarán en primer lugar en Indiana y Kentucky coincidiendo con la medianoche en España. Después, una hora más tarde, lo harán las de Florida, el primero de los grandes estados claves de la noche, New Hampshire y Virginia. 30 minutos después echarán el cierre las urnas de Carolina del Norte, Ohio y Virginia Occidental y ya, otros 30 minutos después, a las dos de la madrugada hora española, se dejará de votar en Pensilvania, Michigan, Texas y otros 13 estados.

Cierre a medianoche (hora española): Indiana y Kentucky

Cierre a la 1:00 horas (hora española): Florida, Georgia, el resto de Indiana y de Kentucky, Carolina del Sur, Virginia y Vermont.

Cierre a las 1:30 horas (hora española): Carolina del Norte, Ohio y Virginia Occidental.

Cierre a las 2:00 horas (hora española): Alabama; Connecticut; Delaware; Florida (C); Illinois; Kansas (C); Maine; Maryland; Massachusetts; Michigan (E); Mississippi; Missouri; New Hampshire; New Jersey; North Dakota (C); Oklahoma; Pennsylvania; Rhode Island; South Dakota (C); Tennessee; Texas (C); Washington, D.C.

Cierre a las 2.30 horas (hora española): Arkansas

Cierre a las 3:00 horas: Arizona; Colorado; Kansas (M); Louisiana; Michigan (C); Minnesota; Nebraska; New Mexico; New York; North Dakota (M); South Dakota (M); Texas (M); Wisconsin y Wyoming

Cierre a las 4.00 horas (hora española): Idaho (M); Iowa; Montana; Nevada; Oregon (M) y Utah

Cierre a las 5.00 horas (hora española): la Costa Oeste completa, es decir, California, uno de los estados más relevantes; el resto de Oregón y de Idaho y Washington.

Los últimos estados en cerrar serán Alaska, una parte cierra a las 06:00 horas y otra a las 07:00; y Hawái.

Cada estado tiene sus propias reglas para el recuento. Hay territorios donde ya se empezó a contar los votos recibidos por correo hace días, como es el caso de Florida. Pero en la mayoría de los estados sólo pueden comenzar el recuento una vez cerradas las urnas. En otros lugares, como en California, se admiten papeletas incluso semanas después del 3N. Si ninguno de los dos candidatos aventaja de forma clara a su rival en los llamados estados bisagra (aquellos en los que cualquiera de los dos candidatos puede vencer al estar muy disputados) es posible que el nombre del presidente no se conozca esta noche, como suele ser habitual. De hecho, se puede dar la circunstancia de que uno de los dos aspirantes vaya por delante la noche del 3N y pierdas las elecciones al contabilizar el resto de votos.

El recuento de las papeletas que llegan usando el servicio postal suele ser más lento, sobre todo porque el voto debe tener una firma que se corresponda con la firma de la tarjeta de registro del votante. En Estados Unidos el que no está registrados en el censo no puede votar. En 2016 el recuento de los 100% de los votos se conoció un mes después de la noche electoral, pero no cambió el resultado puesto que Trump ya había obtenido los 270 compromisarios necesarios para ganar.

Los expertos presuponen que muchos de los que ya han votado los días previos al 3 de noviembre son simpatizantes demócratas. Donald Trump ha extendido durante toda la campaña una manto de sospecha sobre el voto por correo con el argumento de que será objeto de fraude para arrebatarle la reelección. Siguiendo esta línea de argumentación, los votantes republicanos son los que más van a acudir hoy físicamente a los centros de votación. Por eso, en aquellos estados que ya tengan procesado e identificado el voto por correo podría haber un cambio de tendencia al hacer el recuento del voto presencial.

En Estados Unidos no gana quien obtiene más papeletas sino el que logra el mayor número de compromisarios. En todo el país hay en juego 538 compromisarios repartidos en cada estado en función de su población. El sistema electoral americano hace que el candidato que tiene más votos se lleva todos los compromisarios de un estado. Hillary Clinton ganó en 2016 con una ventaja de tres millones de votos, pero perdió el Colegio Electoral al obtener menos compromisarios que Trump. La victoria se alcanza con 270 delegados.

No existe una autoridad máxima nacional en EE UU equivalente a la comisión electoral de otros países, que actúa de árbitro. Tradicionalmente son los medios de comunicación en EE UU los que cantan victoria sin esperar al recuento del 100% de los sufragios. En el año 2000 muchos dieron ganador a Al Gore, pero 31 días después los tribunales otorgaron la victoria a George W. Bush tras un polémico recuento. En esta ocasión no será tan sencillo y los medios han prometido ser más cautos y cuidadosos a la hora de establecer quién es el ganador ya que habrá que esperar al escrutinio de los votos por correo.

Los primeros resultados, correspondientes a los estados que ya han cerrado las urnas, se darán a conocer a partir de los 20:00 (hora de Washington, sobre las 2 de la madrugada hora española), pero si el recuento va muy ajustado es posible que los resultados no se conozcan antes del mediodía del miércoles (hora española).