“Sería demasiado arriesgado para Johnson aceptar otro referéndum en Escocia”

Jon Tonge, experto en política británica y profesor de la Universidad de Liverpool, explica a LA RAZÓN las consecuencias de la victoria nacionalista en Escocia

Nicola Sturgeon saluda al llegar a la Blue House, la residencia oficial de la ministra principal de Escocia
Nicola Sturgeon saluda al llegar a la Blue House, la residencia oficial de la ministra principal de EscociaRUSSELL CHEYNEREUTERS

El segundo referéndum de independencia, ¿ha sido el principal motivo para votar al SNP en estas elecciones autonómicas?

Sí. La demanda del SNP no podría haber sido más clara. Si bien no fue la única razón para votar al SNP, sin duda ha sido una parte importante del programa del partido. Si el votante no quiere un referéndum, podría haber votado por los partidos pro Reino Unido: los conservadores, los laboristas o los liberal demócratas. Hay un grupo de personas que votan al SNP, pero no quieren la independencia, aunque no muchas.

¿Cómo ha impulsado el Brexit al movimiento nacionalista e independentista?

El Brexit revivió el movimiento nacionalista en 2016 después de perder el referéndum de independencia escocés en 2014. Escocia fue la parte de Reino Unido que votó más fuertemente a favor de permanecer dentro de la UE y es política del SNP que una Escocia independiente se reincorpore a la Unión Europea.

¿Aceptará Johnson un referéndum de independencia como lo hizo David Cameron?

Me sorprendería que lo hiciera. Es demasiado arriesgado. Las encuestas de opinión sugieren que el país está dividido 50-50. Cuando Cameron acordó un referéndum, las encuestas sugirieron que dos tercios de la población se oponían a la independencia, por lo que estuvo de acuerdo. Con todo, finalmete terminó cerca (55% para la permanencia, frente a un 45% para la independencia). Para Johnson, sería una apuesta peligrosa.

¿Cómo puede Johnson lidiar con el nacionalismo en Escocia tras estas elecciones?

No puede. Seguirá diciendo «no» al referéndum. Podría ofrecer más poderes financieros al Parlamento escocés, lo que aplacaría a algunos en el SNP, pero solo a algunos. La mayor parte del SNP quiere una independencia total. Ellos desafiarán la negativa del referéndum de Johnson en los tribunales. Probablemente, perderán una batalla legal. Después de eso, el movimiento independentista podría tomar las calles, lo que es peligroso, o realizar un referéndum propio. Eso sería boicoteado por todos los votantes pro Reino Unido. Existe el riesgo de una situación a la catalana.