Kim Jong Un, acorralado ante la peor crisis de Corea del Norte en décadas

La pandemia ha dejado el sistema sanitario en ruinas, la crisis de desabastecimiento azota el país y pese a que no se ha notificado ningún caso de coronavirus, la población podría tener problemas para sobrevivir

La frontera con China lleva cerrada desde enero del año pasado pare prevenir la propagación del virus
La frontera con China lleva cerrada desde enero del año pasado pare prevenir la propagación del virus AP

Un sistema de salud en ruinas, la peor hambruna en años, crisis de desabastecimiento azotada por la pandemia del coronavirus. Y un país que se hunde en la miseria, aunque sus informaciones, las cuales cada vez son más difíciles obtenerlas, son dudosas y la comunidad internacional apenas tiene el privilegio de saber qué sucede en la zona. Corea del Norte se encuentra ante trágicos momentos y hasta el líder norcoreano, Kim Jong Un, ha tenido que pedir disculpas tras reconocer la “tensa” situación, vinculada sobre todo a la postura alimentaria, la cual ha colapsado por los sacrificios que han tenido que hacer para evitar un brote de covid-19.

El país aún no ha notificado un solo caso del virus, algo extraño, sobre todo después de que su vecino, China, sea el país donde apareció por primera vez y tanto el gigante chino como Corea del Sur han sufrido los duros estragos de la enfermedad. Pero se sabe que su sistema sanitario no podría controlar ningún brote la afección. Pese a ello, Corea del Norte rechazo tres millones de dosis de la vacuna china Sinovac en septiembre, junto con suministros médicos al país por parte de la ONU.

La frontera con China lleva cerrada desde enero del año pasado pare prevenir la propagación del virus. Hasta enviar mensajes a los familiares que huyeron de Corea del Norte acarrea enormes riesgos. Cualquiera a quien capturen con un móvil no autorizado puede ser internado en un campo de trabajos forzados, aunque los hay aquellos que intentan enviar mensajes de texto o de voz a sus seres queridos y medios de comunicación en Seúl, la capital de Corea del Sur.

Pero, pese a los graves problemas que siempre ha atravesado el país, la pandemia sin duda ha sido el empujón definitivo a una situación todavía peor. Kim Jong-un ha comparado la crisis actual con la llamada Ardua Marcha” de 1990, el peor desastre en la historia del país, en el que cientos de miles de personas murieron de hambre. Se piensa que todavía no se ha llegado a un punto así, todavía hay esperanzas de que eso no pase, pero no hay certeza de que, por lo contrario, esta hambruna actual quede en nada.

Necesidad de abrir fronteras con China

El país se está enfrentando a condiciones económicas muy malas, con la caída más grande en las últimas décadas, y la cosecha de este año es crucial puesto que, además, una serie de tifones destruyeron los cultivos del año pasado. Según algunas informaciones, Kim Jong-un ha ordenado que se asegure cada grano de arroz y que todos ayuden en la cosecha. “Se ha diseñado un plan para reducir las pérdidas en la cosecha” cuenta Lee, del Daily NK. “Se pone el énfasis en que se impondrán severos castigos si se detectan robos o engaños. Están creando una atmósfera de miedo”. Abrir la frontera con China es muy necesario para la subsistencia del país.

“Incluso cuando las cosechas son buenas, Corea es apenas autosuficiente en grano, incluso en los niveles reducidos en los que calcula”, dijo Alastair Morgan, quien se desempeñó como embajador del Reino Unido en el Norte entre 2005 y 2008. El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha pedido a sus ciudadanos que coman menos hasta 2025 y que consuman carne de cisne negro. El mandatario ha impulsado a las aves ornamentales como un súper alimento lleno de proteínas, mientras abre plantas de reproducción a escala industrial.

Corea del Norte cuenta con China para más del 90% de su comercio. Cereales, fertilizantes, equipos agrícolas... Y la población en sí, todo ha dependido durante mucho tiempo del contrabando transfronterizo y los mercados negros para complementar un sistema estatal de racionamiento en ruinas.

Los métodos que se usan en las granjas de Corea del Norte es un problema bastante importante. Pyongyang ha invertido en tecnología militar y en misiles, pero, según los expertos, carece de la maquinaria moderna que se necesita para una cosecha rápida y exitosa. El informe de las “crisis convergentes” plantea que las cosas se van a poner mucho peor en los próximos años y la producción de arroz se verá afectada por sequías e inundaciones. Asimismo, la ONU constató que la temperatura media en Corea del Norte aumentó en 1,9 °C entre 1918 y 2000, lo que la sitúa como uno de los países de Asia de calentamiento más rápido.

Corea del Norte parece estar realizando preparativos a plena escala para reabrir sus rutas ferroviarias con China, según anunciaron funcionarios de Corea del Sur, que han detectado señales que indican preparativos para la reanudación del comercio en las regiones fronterizas entre ambos países, incluida la construcción de una instalación de cuarentena. Pero de momento, no hay nada oficial. Pero Corea del Norte tiene entendimiento de una cosa que todos los demás saben, pero ellos no reconocen: si no coopera con otros países, como están haciendo en la Cumbre del Clima COP26, la población del país, de por sí ya vulnerable, se enfrentará a una crisis de la que será muy difícil salir.