¿Para cuándo se espera un gran apagón eléctrico? Austria, Alemania y Suiza ya toman medidas adicionales

Kosovo sufrió el pasado 22 de diciembre cortes de luz por todo el país durante dos horas ante una ola de frío y la avería en dos centrales de carbón

La ministra de Defensa austríaca, Klaudia Tanner, supervisó el pasado agosto unas maniobras militares que buscaban responder al escenario de un gran apagón
La ministra de Defensa austríaca, Klaudia Tanner, supervisó el pasado agosto unas maniobras militares que buscaban responder al escenario de un gran apagón FOTO: Bundesheer/ Carina Karlovits Bundesheer/ EFE

El invierno entra en su etapa más fría y la amenaza de los temidos apagones sigue presente entre las autoridades de muchos países europeos. Sobre todo después de la experiencia sufrida en algunos países, como Kosovo, donde el 22 de diciembre sufrieron restricciones de suministro eléctrico con la llegada de una ola de frío que disparó el consumo eléctrico un 10% y en medio de una crisis de suministro debido a la avería sufrida por dos centrales de carbón, la principal fuente energética del país. Como resultado, todas las zonas del país balcánico se quedaron dos horas sin luz para sortear la escasez.

Lo sucedido en Kosovo es un mal augurio que para muchos confirma los temores del Gobierno de Austria, el primero que lanzó un mensaje sombrío advirtiendo a su población para que se preparara ante un posible apagón eléctrico de grandes dimensiones. “La cuestión no es si habrá un gran apagón, sino cuándo”, afirmó en octubre de 2021 la ministra de Defensa del país centroeuropeo, Klaudia Tanner, quien espera que un suceso así tenga lugar a partir de 2025, según los informes. El ministerio de Defensa austriaco afirmó que el mayor riesgo es “un fallo generalizado de energía, infraestructura y suministro (gran apagón) que, según los expertos, se espera que ocurra en los próximos cinco años”.

El Ejército de Austria realizó en noviembre maniobras militares en el estado federado de Tirol para ensayar la respuesta a un posible gran apagón causado por una sobrecarga eléctrica. En concreto, el Ejército simuló la reconstrucción de una torre eléctrica dañada para restablecer el suministro eléctrico. En una rueda de prensa, el canciller federal, el conservador Alexander Schallenberg, pidió a la población mantener la calma ya que era un escenario hipotético y la amenaza no es inminente. “Es importante prepararse para todo tipo de desafíos. Un gran apagón es un tema de gran sensibilidad. No queremos causar pánico. Se trata de una crisis, cuya probabilidad no se debe subestimar”, explicó el canciller federal en rueda de prensa en Innsbruck.

En España, las autoridades han asegurado que es muy improbable un apagón, pero los expertos recuerdan que no sería un fallo improbable. Así, Fernando Valladares, científico del CSIC, ha dicho que ese apagón eléctrico “es inevitable”, aunque matiza que “puede no ser global”.

En Europa, en el pasado, ha habido grandes apagones eléctricos. En Suecia, entre diciembre de 1983 y marzo de 1984, buena parte de la red eléctrica se vio afectada por un cortocircuito en un transformador y cuatro millones de personas se quedaron sin luz varias horas. En 2003, en Italia, una caída de árboles sobre una línea de alta tensión provocó un incidente que afectó a casi todos los italianos durante casi 18 horas.

No solo Austria se prepara para una posible catástrofe eléctrica. Alemania ha sido otro de los gobiernos europeos que ha adoptado alguna medida en este sentido proporcionando información en webs oficiales sobre cómo actuar en caso de un gran corte eléctrico. Así, el departamento de Protección Civil y Catástrofes de Alemania ofrece pautas a seguir por los hogares de cualquier país ante el gran apagón mundial. Alemania se viene preparando para un gran fallo eléctrico desde hace quince años, cuando se produjo un gran apagón de seis días que afectó a Münster en pleno temporal de nieve.

Entre los consejos proporcionados figuran el de hacer acopio de madera o carbón si se tienen estufas, linternas, pilas, cerillas, cocinillas de camping y las barbacoas para poder cocinar en caso de que no haya electricidad par la vitrocerámica.

La mayoría de países europeos no han anunciado medidas adicionales a las que ya adoptan habitualmente ante la hipótesis de un posible fallo eléctrico que deje a la población sin suministro. Suiza sí lo ha hecho y ya trabaja en un escenario parecido ante la dependencia que tiene a la red eléctrica europea.

Cabe recordar que el pasado 8 de enero un fallo de dos barras colectoras en una subestación en un pueblo de Croacia provocó una serie de reacciones en cadena que llegaron a partir en dos mitades toda la red eléctrica europea, lo que provocó un déficit de potencia de 6,3 gigavatios en el área noroeste y un excedente equivale de otros 6,3 GW en la sureste, según datos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E, por sus siglas en inglés),