Guerra de la información: Ucrania utiliza un canal de Telegram demoledor para dar datos de soldados muertos o prisioneros

Los capturados, a los que se les permite hablar con sus familiares, facilitan sus nombres y filiación militar

Fotos de prisisoneros rusos publicadas en el canal de Telegram
Fotos de prisisoneros rusos publicadas en el canal de Telegram FOTO: jmz pre

Es la guerra de la información-desinformación que, inexplicablemente, los ucranianianos están ganando a un experto en este tipo de asuntos como Vladimiro Putin, que fue jefe del KGB, hoy FSB.

Consiste en la publicación de una página en Telegram, titulada “Busca al tuyo”, dirigida a las familias rusas que tienen soldados en el frente de batalla, para que sepan que han sido capturados o que están muertos. Se publican sus fotografías, nombres. Identificación militar y otros detalles que autentifican la información. Además, con ello los ucranianos demuestran que cumplen con la Convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra. Incluso se ve a algún soldado al que se le permite hablar por teléfono con sus familiares, en concreto con su madre.

El canal se abrió el mismo día que empezó la invasión y, segeún explican sus organizadores, gracias a su ayuda “los familiares conocieron el destino y pudieron identificar a prisioneros y soldados muertos de las Fuerzas Armadas de Rusas”.

“Corre la voz sobre el proyecto entre tus amigos! (…) miles de militares rusos fueron muertos y cientos están en cautiverio. Sus familiares desconocen el destino de sus hijos, esposos, hermanos y padres. Dales la oportunidad de descubrir la verdad y haz todo lo posible para traer a sus seres queridos a casa. Las autoridades de la Federación Rusa no hablarán sobre la verdadera escala del desastre. Hacemos un llamado a los administradores de los canales que utilizan nuestros materiales. Al recortar marcas de agua de fotos y videos, eliminan la posibilidad de que las personas se comuniquen con sus familiares. ¡Sé más humano!No persigas la exageración a costa de las tragedias de otras personas. Queremos llevar a los muertos y prisioneros a casa. Tenemos la oportunidad de contactar con sus seres queridos. Estás aprovechando esta oportunidad. Comparte información, busca a tus amigos con la ayuda de un bot, suscríbete a nuestro canal de respaldo. ¡Terminemos la guerra juntos!”.

Una iniciativa humanitaria de este tipo no podía estar al margen de los ataques cibernéticos por parte de Rusia y aportar desinformaciones con el fin de desacreditar la iniciativa y crear el caos”.

“En este sentido, nos vemos obligados a endurecer el filtrado de la información que recibimos de los suscriptores. Todas las aplicaciones en el bot ahora se aceptan solo de usuarios con números de teléfono verificados. Las agencias de inteligencia rusas realizan constantemente ataques a nuestro bot, distrayéndonos de nuestras actividades principales. Hemos cambiado el algoritmo del bot y el procedimiento de identificación: 1. Su solicitud se considerará solo si se confirma el número de teléfono 2. Se dará prioridad a las solicitudes con una foto adjunta 3. Asegúrese de indicar su correo electrónico para la comunicación. Debido a el bloqueo de llamadas de Ucrania a Rusia, le instamos a que deje un correo electrónico! Nuestros operadores rechazan la solicitud si no pueden contactar más de dos veces. ¡Gracias por su compresión”.

Esta misma tarde publicaban: “¡Los rusos merecen saber la verdad! Su presidente los felicita por la fiesta de la primavera y, al mismo tiempo, envía a sus seres queridos a una guerra sin sentido, cruel y sangrienta contra Ucrania. Según datos oficiales, más de 12.000 militares de las Fuerzas Armadas rusas han muerto y más de 2.000 están en cautiverio ucraniano. La edad promedio de todos los identificados es menor de 30 años. Putin te dice que él no envía reclutas a la guerra. Puede que no nos creas, pero confía en tus propios hijos”.

En otros sitios web, familiares de soldados rusos indican que us hijos o parientes fueron engañados al decirles que iban de maniobras a Bielorrusia y que no les pagan el sueldo prometido, hasta el punto de pedirles dinero para cubrir algunas necesidades.