El candidato de Correa gana sin contundencia

Moreno lidera el escrutinio, pero no suma aún el 40% para proclamarse presidente de Ecuador. Los paros en el recuento alientan el fraude.

Moreno lidera el escrutinio, pero no suma aún el 40% para proclamarse presidente de Ecuador. Los paros en el recuento alientan el fraude.

El candidato oficialista Lenín Moreno aumenta paulatinamente la ventaja que, de acuerdo con cifras oficiales, tiene sobre su rival, el ex banquero de derechas Guillermo Lasso. Sin embargo, por ahora, no es suficiente como para evitar una segunda vuelta en Ecuador. Mientras, el lento recuento de votos alienta las sospechas de fraude. En la tensa espera y, si finalmente se confirma el «ballotage», la situación se complica para el ex vicepresidente. Ayer, con un 87,5% de los sufragios escrutados, Moreno tenía el 39,11% de los votos, mientras que Lasso lo seguía con un 28,27%. El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador no declaró aún un ganador.

«Es una lucha de largo aliento porque esta batalla la vamos a ganar», aseguró el «delfín» del presidente Rafael Correa. Para que un candidato se imponga en la primera vuelta, debe obtener más del 50% o un 40% más 10 puntos de ventaja sobre su rival. En caso de no darse este resultado, habrá segunda ronda el 2 de abril. Pero, ¿qué pasará entonces? De llegar a segunda vuelta, el liderazgo del candidato de Correa podría entrar en peligro, dado que Cynthia Viteri, la ex diputada opositora que ocupó el tercer lugar en los comicios con un 16% de los votos, adelantó que apoyaría a Lasso en la segunda vuelta. Otros cuatro candidatos –que sumaban un 10%– también apoyarían a Lasso. El candidato conservador ya ha propuesto la creación de la «Mesa de la Gobernabilidad».

«Quiero hacer una convocatoria a todos los líderes políticos de la oposición, a todos, a construir la mesa de la gobernabilidad por Ecuador, ese Ecuador democrático, ese Ecuador próspero, ese Ecuador libre y ese Ecuador solidario», apuntó. Lasso, ex presidente del Banco Guayaquil, encarna el descontento de una parte de los ecuatorianos con las políticas socialistas de Correa y su estilo autoritario, así como el manejo de una economía «dolarizada» fuertemente golpeada por la caída de los precios del crudo. El banquero, quien perdió contra Correa en las presidenciales de 2013, centró su oferta electoral en la creación de empleos, la reducción de impuestos, la mayor inversión extranjera y la convocatoria de una consulta para reformar la Constitución. Se aproxima, por tanto, una campaña agresiva, donde la palabra «cambio» sonará desde la tarima de la derecha. Es previsible que Lasso también aireé los últimos casos de corrupción que salpican a varios ex ministros de Correa por haber recibido sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

El domingo se eligieron también a los 137 diputados del Parlamento, donde ningún partido logró la mayoría, lo que dificultará la acción del próximo mandatario. El recuento y el repentino estancamiento de los resultados electorales despertaron las suspicacias de los seguidores del candidato conservador. «Quiero advertir de que estamos vigilantes del conteo de votos para evitar un fraude», subrayó ayer Lasso, quien apuntó que «el pueblo ecuatoriano, con valentía, va a defender lo que ha logrado en las urnas». «No vamos a permitir que se pierda en el tapetazo [pucherazo] lo que el pueblo ecuatoriano ha logrado ya en las urnas», insistió.

En la madrugada de ayer, cientos de manifestantes llegaron hasta las sedes del Consejo Nacional Electoral en Quito y Guayaquil para reclamar transparencia en el recuento de votos de las elecciones presidenciales. Estan dispuestos a «acampar» frente CNE hasta que termine el recuento. «No al fraude», es el grito que se escucha en la movilización.