«Aquí las únicas campañas que triunfan son las del miedo»

Los partidarios del Brexit tomaron las calles de Birmingham para alertar contra el poder de la UE

En contra del Brexit: Richard rogers, 69 años, jubilado. Es casi una excepción. Reverendo anglicano y médico jubilado, lleva diez días paseando por Birmingham con la bandera de la UE para hacer campaña por la permanencia. Aunque su mujer no le comprenda, dedica cinco horas a su tarea. «Antes de entrar en la UE, tuvimos un pasado lleno de guerras y ahora tenemos paz», defiende.
En contra del Brexit: Richard rogers, 69 años, jubilado. Es casi una excepción. Reverendo anglicano y médico jubilado, lleva diez días paseando por Birmingham con la bandera de la UE para hacer campaña por la permanencia. Aunque su mujer no le comprenda, dedica cinco horas a su tarea. «Antes de entrar en la UE, tuvimos un pasado lleno de guerras y ahora tenemos paz», defiende.

«No conozco a nadie que esté a favor de quedarse dentro de la Unión Europea», confiesa a LA RAZÓN John E. C. Alden, concejal de Birmingham por el exclusivo barrio residencial de Harborne Ward. Este conservador, que consiguió su escaño por primera vez en 1983, asegura que Reino Unido va a estar mucho mejor fuera del «club» comunitario, pues los británicos están cansados de estar al dictado de Alemania o de Francia, países que en su opinión tienen más privilegios. Además, «con nuestra marcha, la UE se reformará y España y Grecia estarán menos estrangulados por Bruselas». Al fin y al cabo, Alden se pregunta qué tiene Birmingham que ver con ciudades españolas y griegas en las que el paro supera el 50%. Para Alden, el voto del «Remain» está exagerando las consecuencias que tendría, sobre todo a nivel comercial, pues «¿realmente Alemania dejará de vendernos BMW y Mercedes? Conseguiremos muy buenos intercambios comerciales y volveremos a comprar fruta, por ejemplo, a Nueva Zelanda». Al político «tory» le indigna que «en Reino Unido podamos votar, elegir a nuestros primeros ministros y echar a un Gobierno y, sin embargo, los burócratas europeos mandan sobre nosotros sin nuestra soberanía».

En la ciudad de más de un millón de habitantes, muchos comparten que marcharse sólo traerá beneficios, aunque ayer la mayoría de los consultados por este periódico dudaban aún qué hacer hoy. «A la gente de izquierdas que está en contra de la UE, le preocupa que un Brexit signifique que los conservadores nos gobiernen durante décadas y aunque sean euroescépticos quizá hoy voten por quedarse», explica Vincent Gould, miembro de la campaña por el «Leave» en Birmingham, para quien se trata de «una cuestión de democracia y merece un debate muy profundo».

Gould no es el perfil de votante del Brexit típico, pues ni es mayor, ni vive en el extrarradio, ni tiene un bajo nivel de estudios. A sus 35 años, se dedica al arte y es profesor de diseño gráfico. «En mi círculo todos quieren mantenerse dentro de la UE porque reciben ayudas europeas». Durante la campaña para el Brexit ha organizado debates, ha dado charlas y ha compartido los dramas de los afectados por la UE. «Es muy distinto vivir en la ciudad que en el campo o en la costa: a los pescadores británicos les afecta negativamente pertenecer a la Comunidad Europea». Gould señala que la atracción por salir de la UE ha aumentado en los últimos meses, «hace un año organizamos un acto y apenas despertó el interés de los habitantes de Birmingham, pero los de hace dos meses fueron un éxito rotundo». El joven se muestra satisfecho porque «hemos educado a la gente. Muchos británicos desconocían qué era la UE y cómo funcionaba».

En las últimas horas antes de conocer el resultado de la consulta, aparte de repartir panfletos, Gould se pasará la jornada de hoy llamando al sufragio por el «out» a través de las redes sociales. «Es muy importante movilizar a los votantes, no sólo conseguir que estén a favor». Al principio le costó «salir del armario», pues es la primera vez en su vida que se expone tanto y se involucra en política. De hecho, ha tenido decenas de «haters» en las redes. «Por internet me dicen de todo y cuando intento quedar con ellos para explicarles los beneficios del Brexit, no quieren». O lo que le asombra más, «gente que me insulta en las redes sociales y en persona me saluda como si nada». En cuanto al asesinato de Jo Cox, que podría decantar la balanza a favor de la permanencia, a Gould le parece que muchos británicos se van a sentir manipulados si al final no fue asesinada por sus posturas proeuropeas. «Sería repugnante el haber politizado la muerte de alguien. Pero cuando sepamos toda la verdad, el referéndum ya habrá tenido lugar». Y sobre el avance de la ultraderecha y el populismo si se van de la UE, uno de los argumentos de sus rivales, Gould es claro: «Quien da alas a Le Pen y a Farage es Bruselas. Si no estuviera la UE, no tendría cabida su discurso y nadie les prestaría atención». Este joven británico estuvo en Sevilla viviendo dos meses –mediante un sistema de intercambio europeo– y allí le sorprendió lo bien que se conservan las tradiciones españolas. «Aquí sería impensable tener una virgen en una tienda porque molestaría y heriría sensibilidades a otras religiones». Al preguntarle por qué su campaña apela al miedo a la inmigración, asevera que «las campañas del miedo en Reino Unido son las que triunfan. Los del «Remain» también lo están haciendo, con el temor a la incertidumbre si se sale de la UE. En ambas, en lugar de por la esperanza se ha optado por el miedo».