Berlín propone mano dura contra el déficit y una Comisión más débil

La canciller parece dispuesta a monopolizar el liderazgo de la UE tras la marcha de Reino Unido
La canciller parece dispuesta a monopolizar el liderazgo de la UE tras la marcha de Reino Unido

Berlín aboga por intensificar la mano dura presupuestaria en la Unión Europea (UE) y propone una batería de medidas en vistas a reformarla tras el escenario que ha dejado el abandono de Reino Unido. Según el diario económico más leído en Alemania, el «Handelsblatt», el Ministerio de Finanzas germano trabaja en un informe que, bajo el título de «Iniciativas tras el referéndum británico», defiende una mayor presión presupuestaria para los Estados miembros, con propuestas como la posibilidad de rechazar proyectos presentados por aquellos países socios que no cumplan con el límite del déficit fijado en los tratados comunitarios. Aunque el titular de este ministerio, Wolfgang Schäuble, no ha confirmado si éstos serán sus planes para intentar reconstruir el proyecto político europeo, sí reconoció la existencia de documentos de trabajo que llevaban preparándose desde semanas antes del referéndum.

«Los Estados miembros no podrán ser excluidos de la responsabilidad de asegurar presupuestos equilibrados y reformas estructurales para fomentar el crecimiento», se lee en el texto del Ministerio de Finanzas, según el periódico.

Alemania, que verá aumentar su posición de liderazgo en la UE tras la salida de Reino Unido, considera necesario endurecer algunas normas europeas. Sirva como ejemplo el procedimiento a seguir cuando un país miembro no cumple sus objetivos de déficit. Pide que haya un cumplimiento más fiable del pacto de estabilidad y fiscal en el grupo europeo, eliminando la poca flexibilidad que deja el actual pacto en la materia. También busca, con estas medidas, incentivar las reformas y reforzar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

En el mismo informe propone la creación de una autoridad independiente a la Comisión Europea (CE) para la vigilancia de la política presupuestaria de la zona euro, una tarea desempeñada ahora por los comisarios. Schäuble ya había manifestado en anteriores ocasiones que la CE era «demasiado indulgente» a la hora de hacer cumplir el pacto de estabilidad y había señalado la importancia de la disciplina presupuestaria para mantener el equilibrio en la UE. Otra de sus medidas, que aún no han llegado a Bruselas, plantea una separación del órgano de supervisión bancario del BCE.

Aunque no han sido publicadas de oficialmente, estas propuestas llevan la marca «Schäuble», quien siempre ha defendido políticas de austeridad, como se puso de manifiesto en la crisis de la deuda griega. Fue una de las voces que se mostró en desacuerdo con la CE de posponer la sanción a España por no cumplir con sus objetivos deficitarios al cerrar 2015, que se quedaron a 0,9 puntos de su meta. Esta política es rechazada por estados como Francia e Italia.