Bombas en la universidad

La doble explosión sorprendió a los estudiantes de arquitectura de Alepo en su primer día de exámenes. El ataque se cobró 80 vidas

Imagen de uno de los edificios de la Universidad de Alepo
Imagen de uno de los edificios de la Universidad de Alepo

Los cruentos sucesos de ayer en Alepo, vuelven a confirmar que nadie está a salvo de la violencia en el país, casi al cumplirse dos años de la guerra civil que ya ha cobrado la vida de aproximadamente 60.000 personas. Tampoco los jóvenes estudiantes en su primer día de exámenes. Dos explosiones se registraron ayer en la Universidad de Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria, causando la muerte a al menos 80 personas y dejando a otras 160 heridas. Gobierno y oposición se culparon mutuamente por lo sucedido, en una situación en la que la ciudad está en la práctica dividida en zonas de control e influencia. La Universidad se halla en un área controlada por el Gobierno, y la televisión estatal siria informó ayer de que en el lugar había habido un «atentado terrorista» perpetrado por los insurgentes. El día anterior, la Fuerza Aérea siria había bombardeado posiciones de los rebeldes en Alepo, destruyendo varios edificios. La television estatal transmitió ayer durante horas imágenes captadas en la zona de la explosión. De fondo, una melodía melancólica acompañaba las escenas. La impresión era de estallidos en varios sitios, donde ardían algunos vehículos y se veía claramente destrozos no sólo en la calle, dentro del campus, sino también en las ventanas de varios pisos en uno de los edificios, lo cual sería un indicativo de la gran potencia de la explosión. El sistema de coches bomba ha sido usado repetidamente por algunos sectores de los rebeldes. En la televisión oficial aparece un hombre consternado, gritando: «¿Esto es libertad?».

Lo que comenzó como un levantamiento pacífico contra el régimen del presidente Asad se ha convertido hace ya mucho en una insurrección en la que también quienes luchan contra el poder central actúan con gran violencia. El poder de Asad es incomparablemente mayor al de los rebeldes, pero en ambas partes ha habido serias manifestaciones de crueldad. A pesar de lo grave de la situación, se informó de que Rusia, miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, se opone a que el caso sirio sea derivado a la Corte Penal Internacional, alegando que ello sería «contraproducente» y que «no es el momento». Más de 50 países solicitaron la derivación del caso sirio a dicha instancia, debido a los crímenes de guerra que se cometen.

60.000 fallecidos en 22 meses

Alepo es un campo de batalla en la lucha entre las fuerzas leales a Bachar al Asad y los rebeldes sirios. Según fuentes cercanas a la oposición, sólo en Alepo han fallecido unas 6.400 personas, ciudad sólo superada por Homs, donde se cuentan 8.800 vidas perdidas. Según datos de la ONU, desde que comenzara el conflicto armado en Siria –a mediados de marzo de 2011–, han fallecido más de 60.000 personas.