Cameron no ilegaliza a los Hermanos Musulmanes

David Cameron
David Cameron

El premier David Cameron ha convertido la lucha contra lo que denomina “veneno” del extremismo islamista en una de sus prioridades. A lo largo de este año, ha presentado varias propuestas contra la radicalización, entre las que se incluye medidas para que los padres confisquen los pasaportes de sus hijos si sospechan que pueden salir del país para unirse a las filas yihadistas. Sin embargo, su Gobierno ha tomado la polémica decisión de no ilegalizar a una organización cuyos miembros pueden motivar sospechas de relación con el terrorismo.

Fue en 2014, cuando el primer ministro ordenó la apertura de una investigación contra los Hermanos Musulmanes debido a su supuesta intención de intentar perpetrar ataques desde territorio británico. La publicación de las conclusiones ha sido pospuesta en varias ocasiones, pero finalmente el líder tory las reveló en una declaración escrita al Parlamento el último día antes de receso navideño.

Dicho informe revela que la pertenencia a dicha organización “puede ser un posible indicador de extremismo". Sin embargo, a falta de pruebas más contundentes, Cameron confirmó que no se proscribirá, como han hecho otros países, sino que el Ejecutivo revisará periódicamente su actividad y estatus legal. "Mantendremos bajo revisión las opiniones y actividades promovidas por las personas asociadas con los Hermanos Musulmanes en el Reino Unido, tanto en árabe como en inglés", manifestó el jefe de Gobierno, que informó de que también se denegará el visado a presuntos "extremistas vinculados con la organización".

Los Hermanos Musulmanes lideraron la revuelta popular en Egipto en 2011 y ganaron en 2012 las primeras elecciones democráticas en el país. Pero las sospechas sobre sus vínculos con los yihadistas siempre han sobrevolado sobre sus líderes. En este sentido, el informe señala que "parte de los Hermanos Musulmanes tiene una relación altamente ambigua con el extremismo violento"y describe el movimiento como "deliberadamente opaco y habitualmente reservado".

El documento dice también que considera las sociedades occidentales como "decadentes e inmorales"y en algunos aspectos se opone "a los valores democráticos del Reino Unido". No obstante, Cameron valora que es una organización "que puede verse principalmente como un proyecto político".

El representante legal de los Hermanos Musulmanes en el Reino Unido, Tayab Ali, del bufete especializado en derechos humanos ITN, calificó el informe de "profundamente erróneo"y lamentó que se les denegara defenderse de las acusaciones, tal como se les había prometido. Ali aseguró que su cliente recurrirá ante el Tribunal Superior de Londres el informe y sus conclusiones, al valorar que "son falsas y no creíbles"y no reflejan sus conversaciones con los autores.

Sin embargo no es esto lo que preocupa a los rotativos británicos. El Gobierno encargó la investigación tras recibir peticiones de aliados en Oriente Medio como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos para que fuera proscrita. Y ahora, la decisión de no ilegalizarla podría generar tensiones políticas y sobre todo económicas.

Aunque la determinación del premier ha sido respaldada por las formaciones de la oposición. El líder de los liberal demócratas, Tim Farron, se congratuló que el informe haya puesto luz a las sombrías relaciones con Arabia Saudí. “Debemos decidir estas cosas basadas en los servicios de inteligencia y en datos reales, no pensando en la presión de Riad”, dijo. “Tenemos que ser un aliado menos servil y más crítico”, añadió.

Antes de presentar las conclusiones a los diputados, Cameron informó por teléfono al príncipe Mohamed bin Zayed de Emiratos Arabes Unidos, en una conversación "cordial"tras la cual el príncipe agradeció el gesto al primer ministro, según un portavoz gubernamental.

Sin embargo, el rotativo The Guardian reveló el mes pasado que Emiratos Árabes Unidos, dominado por el emirato rico en petróleo de Abu Dhabi, había amenazado con bloquear acuerdos armamentísticos valorados en millones de libras si Londres no actuaba contra lo que ellos consideran una organización con vínculos yihadistas.

El trío de los aliados más cercanos al Reino Unido en el mundo árabe - Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos- han denunciado que la capital británica se ha convertido en una base fundamental para esta organización.

Estas tres naciones árabes han ilegalizado al grupo al considerar a sus miembros terroristas. La versión sur asiática de la organización, el Foro Islámico de Europa, también ha sido criticada al quedar demostrado que aplican la ley sharia en Tower Hamlets, al este de Londres.

Los Hermanos Musulanes, fundada en Egipto en 1928, se convirtió en una organización internacional con sedes en todo el mundo musulmán. El informe encargado por el Gobierno británico señala que si bien no ha sido violenta y ha participado en elecciones democráticas en Egipto y Túnez, “ha defendido en repetidas ocasiones los ataques de Hamas contra Israel, incluyendo el uso de terroristas suicidas".

Mientras que el brazo armado de Hamas está prohibido en Reino Unido, el brazo político de la organización ha mantenido conversaciones con altos funcionarios británicos.

Cameron insiste en que se mantendrá una estrecha vigilancia sobre los Hermanos Musulmanes con un enfoque especial en la recaudación de fondos para asegurar que el dinero recaudado por las organizaciones benéficas con las que mantiene enlaces no sea utilizado para su financiación.