Cavaco se resiste a dar el Gobierno a la izquierda

El presidente luso exige a Costa que cumpla con Bruselas si quiere ser primer ministro

El líder del Partido Socialista portugués, Antonio Costa, comparece ante los medios tras su encuentro de ayer con el presidente luso
El líder del Partido Socialista portugués, Antonio Costa, comparece ante los medios tras su encuentro de ayer con el presidente luso

El presidente luso exige a Costa que cumpla con Bruselas si quiere ser primer ministro

Mientras el liderazgo político del país continúa en el aire, el presidente de Portugal se resiste a encargar al socialista Antonio Costa la formación de un nuevo Gobierno respaldado por la izquierda radical. El jefe del Estado, Aníbal Cavaco Silva, trasladó ayer a Costa su preocupación por la estabilidad del país si éste quedara en manos de un Gobierno en minoría apoyado por el Partido Comunista y los marxistas del Bloque de Izquierda. Cavaco presentó a Costa seis condiciones que debería cumplir el hipotético pacto de izquierdas para hacerse oficialmente con el Gobierno.

El Palacio de Belém volvió a abrir sus puertas a Costa ayer por la mañana tras varios días en los que Cavaco se ha reunido con representantes de la sociedad civil lusa para escuchar diversas opiniones que le ayuden a desenmarañar el laberinto político portugués. Entre las seis condiciones exigidas por Cavaco para designar a Costa primer ministro, figura el respeto a los compromisos de Portugal con las instituciones financieras tanto comunitarias como internacionales. Algunos de los acuerdos en materia económica de los socialistas junto al Partido Comunista y al Bloque de Izquierda –como el aumento del salario mínimo o la intención de revertir los recortes– suscitaron inquietud entre la patronal lusa y llevaron a los conservadores de Pedro Passos Coelho a alertar de que un país liderado por Costa pondría en peligro la todavía débil recuperación económica.

Las reacciones de las dos formaciones de izquierda no se hicieron esperar. El histórico líder comunista, Jerónimo de Sousa, criticó a Cavaco por «degradar la situación nacional y promover un choque entre órganos de soberanía». De forma diferente interpretó el Bloque de Izquierda el nuevo paso de Cavaco. En un comunicado, la formación marxista aseguró que «el presidente de la República se ha echado atrás» ante un posible Gobierno de izquierdas.

El 4 de octubre, la coalición conservadora liderada por Passos Coelho se alzó con una amarga victoria electoral insuficiente para formar un Gobierno estable. Tras semanas de negociación con comunistas y el Bloque de Izquierda, el Partido Socialista sacó adelante una moción de rechazo al Gobierno de Passos Coelho, quien había sido designado por Cavaco. La fragilidad económica y social de Portugal, el país más pobre de Europa occidental, y la necesidad de enviar a Bruselas los Presupuestos de 2016 reclaman de Cavaco una decisión rápida.