Política

Dimite el jefe de Hacienda de EE UU por espiar al Tea Party

El presidente Obama, ayer, junto al secretario de Estado de Justicia, Eric Holder, en Washington
El presidente Obama, ayer, junto al secretario de Estado de Justicia, Eric Holder, en Washington

NUEVA YORK- Barack Obama modificó ayer su agenda en dos ocasiones tras la escalada del escándalo de la Agencia Tributaria (IRS). Primero se reunió con su viejo contrincante en las elecciones de 2008, John McCain, para tratar supuestamente el asunto de la reforma migratoria, y con el jefe del Departamento del Tesoro, Jack Lew, para abordar el escándalo. Después, desde la Sala Este de la Casa Blanca, destacó que «la conducta es inexcusable. Los estadounidenses tienen derecho a estar enfadados. Yo también». Durante su intervención, anunció que «Jack Lew ha aceptado la dimisión del comisionado del IRS (por Steven Miller). Tendremos nuevas salvaguardas para evitar que esto vuelva a suceder y vamos a trabajar con el Congreso para solucionar esto. Voy a hacer todo lo que esté en mi poder para asegurarme de que esto no va a volver a suceder», indicó.

Horas antes, el fiscal general, Eric Holder, compareciese ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes para dar cuenta del escrutinio del IRS a grupos conservadores y la obtención del Departamento de Justicia de los registros de las llamadas de teléfono de los reporteros de AP.

El representante demócrata de Michigan, John Conyers, tuvo que recordar que el fiscal general «es nuestro invitado a este comité». Esto no salvó a Holder del escrutinio de los congresistas, que empezaron la sesión con llamadas de atención a la forma de proceder del Departamento de Justicia. «Cualquier reducción de la Primera Enmienda es muy preocupante, sobre todo los informes de que el IRS ha ido detrás de grupos conservadores con un escrutinio no requerido durante un año de elecciones», expresó el republicano Bob Goodlatte, presidente del Comité Judicial de la Cámara Baja. Sólo restaba saber qué tipo de munición habían planeado utilizar los republicanos contra Holder. Los miembros de los comités judiciales del Senado y la Cámara de Representantes están en posición de ataque.

«Lo que ha pasado es intolerable. Ese tipo de actividad no puede pasar otra vez», respondió Holder a una pregunta mientras parafraseaba al presidente en su declaración del día anterior. Respecto al caso de Associated Press, se disculpó con que se ha retirado del caso, ya que él mismo es sospechoso de posibles filtraciones debido a su relación directa con los periodistas.

El portavoz de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, dejó claro que los conservadores se preparan contra la Administración Obama por el «caso IRS». «La pregunta no es quién va a tener que dimitir, sino quién va a ir a la cárcel por este escándalo», indicó.