Odebrecht provoca la caída de Kuczynski

El presidente peruano presenta su dimisión tras verse envuelto en un escándalo de compra de votos. Evita así su destitución por sus lazos en los sobornos de la constructora brasileña.

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski

El presidente peruano presenta su dimisión tras verse envuelto en un escándalo de compra de votos. Evita así su destitución por sus lazos en los sobornos de la constructora brasileña.

Quiso evitar la vergüenza de verse denigrado, humillado en el Parlamento que lo vio nacer. Un día antes de su juicio político, Pedro Pablo Kuczynski (PPK) renunció a la Presidencia de Perú, después de haber sido acusado de comprar votos para evitar su destitución tras verse salpicado en la trama de corrupción de la constructora Odebrecht. El mandatario coronó así meses de turbulencias políticas y financieras en una de las economías de mayor expansión en América Latina. La renuncia llegó en víspera de que el Parlamento, dominado por el fujimorismo, votara su cese por sus lazos con el gigante brasileño Odebrecht y tras la supuesta compra de votos para sortear su «impeachment» el pasado mes de diciembre.

La constructora confesó que había pagado casi cinco millones de dólares por la elaboración de informes de empresas ligadas al presidente peruano cuando éste era ministro de Economía. Además, admitió que financió las campañas de 2006 y 2011 a los últimos cuatro mandatarios, incluidos Kuczynski, y su «archienemiga» Keiko Fujimori.

Kuczynski se ha convertido en el primer mandatario en ejercicio en perder su puesto por los tentáculos de Odebrecht, que admitió haber pagado decenas de millones de dólares en sobornos en varios países latinoamericanos para adjudicarse contratos de obras públicas.

En un discurso a la nación emitido desde su residencia privada aseguró que «frente a esta difícil situación que se ha generado, y que me hace injustamente aparecer como culpable de actos en los que no he participado, pienso que lo mejor para el país es que renuncie a la Presidencia». Kuczynski esgrimió que no quiere ser «un escollo para que la nación encuentre una salida hacia la unidad y la armonía que tanto necesita» y añadió que «no quiero que ni la patria ni mi familia sigan sufriendo con la incertidumbre de los últimos tiempos».

A días de la cumbre americana

Tras la renuncia del presidente, la Constitución peruana establece que el primer vicepresidente, Martín Vizcarra, asuma el cargo. Sin embargo, aún no se sabe si eso sucederá, ya que en diciembre pasado, cuando PPK estuvo a punto de ser desplazado, Vizcarra amenazó con dimitir también. Con todo, la Carta Magna contempla que el vicepresidente pueda agotar el mandato presidencial hasta 2021 o convocar elecciones anticipadas.

Esta crisis política estalla a tres semanas de la celebración de la Cumbre de las Américas, en la que Perú es el país anfitrión, y a la que se espera que asista el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo cubano, Raúl Castro. En la caída de Kuczynski también ha tenido un papel determinante la lucha fratricida entre los dos hijos del autócrata peruano Alberto Fujimori, Keiko y Kenji. El diputado criticó la «actitud delincuencial» del partido Fuerza Popular (FP), al que perteneció hasta hace pocas semanas, y de su hermana Keiko, por haber difundido un vídeo en el que aparentemente aparece intentando comprar la voluntad de otros congresistas a favor de PPK. Una jugada maestra de la «reina japonesa», para obligar a los diputados a retractarse y votar en contra del presidente.

En las imágenes, el entorno de Kenji ofrece al legislador Moisés Mamani la planificación de obras públicas en su circunscripción a cambio de votar en contra de la destitución de Pedro Pablo Kuczynski. «Quiero empezar diciendo que lamento mucho las actitudes delincuenciales de FP y de mi hermana Keiko, al operar con esas actitudes y grabando de forma oculta y tergiversando la información», indicó Kenji Fujimori en un intento por defenderse. Fujimori denunció que ese vídeo fue editado «con mala fe» y «mala leche» y que lo que recoge en realidad son reuniones habituales entre congresistas y funcionarios públicos para agilizar gestiones y trasladar demandas de la población. El pasado diciembre Kenji y varios diputados del partido que lidera Keiko votaron en contra de la destitución de PPK, y el mandatario salvó entonces su cabeza. Días después de esta sonada votación, en la que también hubo acusaciones de compra de votos, Kuczynski concedió el polémico indulto al ex presidente Fujimori por razones de salud. Los analistas, sin embargo, no trataron en apuntar que el perdón presidencial era parte de un acuerdo oscuro entre el presidente y el hijo menor del autócrata peruano. Pese a la liberación de su padre, Keiko mantuvo su pulso con el presidente Kucynski y de paso ha coseguido debilitar a su hermano, posible rival en unas futuras elecciones.

PPK termina de la peor forma posible su carrera política. Tras haber sido ministro de los presidentes Fernando Belaunde Terry y Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kucynksi buscó terminar su prolífica trayectoria profesional en la Presidencia del país. En 2016, ganó a su rival, Keiko que ayer se sirvió su revancha.