Dos alpinistas evacuados por cada helicóptero

Se escucha un temblor y, al segundo, toneladas de nieve cubren el campamento base del Everest, situado a 5.300 metros de altitud. Ayer, el alpinista Jost Kobusch subió a las redes el momento en que una avalancha de nieve asoló el lugar en el que se refugiaban centenares de montañistas. Tras la incertidumbre inicial, pronto se escucha: «¿Estáis todos bien?» y poco a poco empiezan a emerger de las capas de nieve varias personas con el cuerpo cubierto de nieve. Congelados. «Corría para evitar que me atrapara, pero era como una ola de 50 pisos. Me cogió, me tiró al suelo, intenté levantarme, pero de nuevo me caí. Quedé atrapado por la nieve, no podía respirar, pensé que estaba muerto», relató a AFP George Foulsham. Las tareas de rescate de los supervivientes continuaron ayer y tres compañías privadas de helicópteros –el Gobierno de Nepal no dispone de equipo propio de rescate– evacuaban con cuentagotas a los supervivientes. De momento, se sabe que 22 escaladores han muerto y que 51 se encuentran heridos, mientras que 217 continúan desaparecidos. «La evacuación de montañeros atrapados continúa en los campamentos 1 y 2. Tres helicópteros vuelan sin parar. Sólo dos personas por vuelo (son rescatadas) debido a la altitud», comentó en las redes sociales el alpinista rumano Alex Gavan. Es más, los helicóperos que llegaron al campamento 2 sólo pudieron trasladar a un alpinista por trayecto. «Alrededor de 15 escaladores serán rescatados mañana del campamento 1. El resto está ya en la base», añadió Gavan. Dos montañeros españoles que también se encontraban en el Everest en el momento del terremoto abandonaron ayer la zona. Javier Camacho fue trasladado a Lukla, mientras que Ricardo Fernández optó por desplazarse caminando hasta un lugar seguro. «Si estás bien, puedes ir caminando desde el campamento base a una zona segura, pero lo que ocurre es que nos encontramos en una situación que no se ha vivido nunca», explica a LA RAZÓN Alberto Ayora, especialista en seguridad en montaña. «Se evacúa de dos en dos porque hay que acceder con aparatos muy ligeros. Lo más probable es que los que todavía se encuentren atrapados, lo estén en la zona entre el campamento base y el 1, en la cascada de hielo. Es una zona que hay que mantener a diario y donde puede que se hayan caído los anclajes o que las escaleras hayan caído», dice el experto, quien indica que los que alpinistas que todavía están desaparecidos quizá no estén registrados y por lo tanto no se sabe dónde buscarles. «Quizá no lleven ni teléfonos satélite ni localizadores GPS, por lo que la situación es complicada», asegura.