Rusia y EE UU negocian la salida de los rebeldes de Alepo

Moscú anuncia el cese de los bombardeos sirios sobre la ciudad. Asad quiere que los «terroristas» abandonen el enclave durante la tregua, que aliviará a los 200.000 civiles allí atrapados.

Una multitud de sirios esperan para evacuar el barrio de Al Salhen en el este de la ciudad de Alepo, ayer, tras el cese de los bombardeos
Una multitud de sirios esperan para evacuar el barrio de Al Salhen en el este de la ciudad de Alepo, ayer, tras el cese de los bombardeos

Moscú anuncia el cese de los bombardeos sirios sobre la ciudad. Asad quiere que los «terroristas» abandonen el enclave durante la tregua, que aliviará a los 200.000 civiles allí atrapados.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció ayer un acuerdo con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, para reanudar las consultas sobre la salida de todos los combatientes del este de Alepo. Diplomáticos y militares de ambos países se reunirán mañana en Ginebra para concretar los detalles de la retirada de los grupos armados y también la evacuación de los civiles que deseen abandonar la segunda ciudad siria, según explicó Lavrov a medios rusos.

Lavrov y Kerry se reunieron ayer en la ciudad alemana de Hamburgo en el marco del encuentro ministerial de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y, contra todo pronóstico, por la tarde cerraron el acuerdo en conversación telefónica. De hecho, Lavrov anunció que el Gobierno de Bachar al Asad suspendió ayer todas sus operaciones militares contra el este de Alepo, la zona de la ciudad siria controlada por los grupos rebeldes. Sin embargo, Lavrov se mostró cauto con respecto a las posibilidades de prosperar de esta enésima iniciativa para atajar la tragedia de Alepo, y anunció que el Ejército sirio ha detenido sus acciones militares en la ciudad para permitir la salida de civiles.

Además, advirtió de que los rebeldes que no abandonen la ciudad en esta oportunidad serán tratados como terroristas. Desde su llegada a la cumbre, el político estadounidense advirtió contra el peligro del «autoritarismo populista» y abogó por defender «constantemente» todos los principios democráticos, los derechos humanos y la soberanía nacional, frente a las amenazas contra la estabilidad. Muchos miraron entonces para Rusia; sin embargo, y desde el lado ruso, Lavrov expresó que «llegar a un entendimiento es posible» y mostró su confianza de que el pacto sea más próspero ahora que antaño cuando «la administración de EE UU exhibió su incapacidad para alcanzar acuerdos».

Toda esta frenéntica actividad diplomática se producía después de que los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Canadá, en un comunicado conjunto, condenaran al régimen sirio y a Rusia por impedir la entrada de ayuda humanitaria a Alepo y por el bombardeo de instalaciones civiles y médicas. En Siria se está produciendo una catástrofe humanitaria con más de 200.000 civiles aislados en el este de Alepo. «Se ven sometidos a diario a bombardeos y ataques de artillería por parte del régimen sirio, que es apoyado por Rusia e Irán», afirman los mandatarios.

Alepo, la antigua capital económica de Siria, es uno de los lugares más castigados por la guerra que dura ya casi seis años. Justamente ayer, el responsable humanitario de la ONU para Siria, Jan Egeland, alertó que entre 400 y 500 niños necesitan ser evacuados inmediatamente para poder recibir tratamiento médico, lo cual obligaría al cese de los combates y, por tanto, a una pausa humanitaria. En esta línea, los firmantes del comunicado instan a que se acuerde de forma «inmediata» una tregua «para que la ONU pueda llevar ayuda humanitaria a las personas en el este de Alepo y pueda ayudar a aquellos que han huido» de la ciudad. El documento denuncia también el bloqueo de Moscú en el Consejo de Seguridad de la ONU y la «falta de disposición de Rusia e Irán para trabajar en pos de una solución política» del conflicto.

El ministro de Exteriores español, Alfonso Dastis, también presente en la reunión, mostró un cauto optimismo ante la posibilidad de que llegue a alcanzarse una tregua. Preguntado sobre la opción de imponer sanciones a Moscú por su participación en la guerra siria, Dastis abogó por centrarse ahora en negociar un «acuerdo político». Por su parte, el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, aludió a la necesidad de una pausa humanitaria, al regreso a un proceso de diálogo político y al acceso de la ayuda a la población siria.