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El gabinete de Guaidó

El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, designó parte de su tren ministerial. Lo ha hecho bajo formas particulares. Sin darles el cargo más acertado, en cuanto a su nomenclatura, lo cierto es que ha comenzado a elegir, paso a paso y de manera calculada, a aquellos que lo acompañarán el día que conquiste realmente el poder, es decir, el momento cuando asuma el control de la Administración pública.

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«Asumo con humildad y compromiso esta responsabilidad que me encomienda el presidente Guaidó. La llevaré a cabo con todas las ganas, la fuerza, el ánimo y espíritu de lucha», afirmó Leopoldo López desde la casa del embajador español en Caracas y luego de su nombramiento como comisionado presidencial para el Centro de Gobierno. Adicionalmente, el presidente encargado ha designado un nuevo canciller, no llamado así, pero finalmente para fungir como tal. Se trata de Julio Borges, coordinador nacional del partido humanista Primero Justicia y actualmente exiliado en Colombia.

Tanto López como Borges han hecho una labor inconmensurable para el rescate de la libertad y la llegada de la democracia a Venezuela. Ambos han sido víctimas de la persecución, de amenazas, del hostigamiento, también de torturas, en el caso de López desde el régimen chavista. Esto, lejos de aminorar el espíritu de lucha en ambos, les ha fortalecido para asumir el compromiso y el reto que la coyuntura les ha impuesto.

¿Cuál es la estrategia de Guaidó con estos nombramientos? ¿Por qué hacerlo ahora? Definitivamente, los nombramientos estimulan dos efectos. En primer lugar, fortalece el apoyo de la comunidad internacional, dándole carácter vinculante a las decisiones que se tomen y emanen de ambas dependencias del Ejecutivo interino. Sobre todo para Borges, el nuevo canciller, cualquier acción y decisión política que tome «obligará» a los países amigos de Venezuela a asumir cualquier acuerdo o compromiso como asunto de Estado, como una acción vinculante, no ya desde lo moral ni lo políticamente correcto.

El segundo elemento sigue siendo la esperanza. Valor fundamental que le permite a los venezolanos resistir. Los nombramientos son mensajes también a lo interno, a los ciudadanos, quienes al ver la conformación de un equipo ejecutivo, de un tren ministerial, concluyen que el Gobierno interino avanza hacia la consolidación y hacia la toma necesaria del poder. Ponerle rostro al canciller y a un operador político, en este caso una especie de vicepresidente, es una señal esperanzadora que da luces sobre el nuevo rumbo que emprendería el país, una vez se logre el anhelado cese de la usurpación.

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El Gabinete de Guaidó seguirá creciendo en los próximos días. Para Nicolás Maduro y sus allegados, representa una nueva movida en el tablero político que resulta imposible de ignorar. En este sentido, y mientras las piezas se siguen moviendo, el Gobierno legítimo de Venezuela sigue insistiendo para poner en jaque a la usurpación y lograr la caída definitiva del rey, ese que hoy está desnudo y apoltronado en Miraflores.

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Director general de Motta Focus

motta@mottafocus.com/@mottafocus