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Moscú

El Kremlin niega que la Unión Soviética suministrara ojivas con sarín a Siria o a otro país

El Gobierno ruso negó hoy que la Unión Soviética hubiera suministrado ojivas con gas sarín a Siria o a otro país, después de que los inspectores de la ONU mostraran esta semana fotografías de un cohete sirio con inscripciones en caracteres cirílicos.

"Nadie discute el hecho de que la Unión Soviética nunca suministró ojivas equipadas con gas sarín a Siria o a otro país del mundo", afirmó Serguéi Ivanov, ex ministro de Defensa y actual jefe de Gabinete del presidente ruso, Vladimir Putin, citado por las agencias locales.

Ivanov dijo que inscripciones en cirílico similares a las halladas por la ONU en el escenario del ataque químico perpetrado el 21 de agosto en un suburbio de Damasco figuraban en los misiles tierra-tierra que se fabricaban en los años 50 y 60 del pasado siglo y que Moscú exportó a decenas de países, entre ellos Libia.

"Que esto es viejo, muy vetusto, es sabido. Ahora, imagínese un viejo y obsoleto cohete soviético, y una ojiva proveniente de Dios sabe dónde. Esto ya debería suscitar muchas preguntas", destacó.

Además, agregó, "la comisión (de la ONU) encontró en el lugar grandes recipientes, en torno a los que había restos de sarín. Esos recipientes no son empleados nunca por ningún Ejército en el mundo. Es decir, casi con seguridad eran de fabricación casera".

Ivanov destacó que, "solo hay una cosa clara: si eso (el cohete) provenía de los arsenales libios, entonces seguro que no figuraba entre el armamento de las Fuerzas Armadas sirias".

Los inspectores de la ONU, cuya misión era solo determinar si había tenido lugar un ataque con armas químicas, no especifican en su informe si la munición con rastros de sarín pertenece al Ejército sirio o a los rebeldes.

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró ayer tras reunirse con su colega francés, Laurent Fabius, que Moscú tiene datos suficientes para suponer que el ataque perpetrado el 21 de agosto fue una "provocación"para inculpar al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.