Wilders suspende su campaña por temer por su seguridad

Detenido un agente de su escolta por filtrar información del ultra holandés a criminales criminal

Geert Wilders con su servicio de seguridad durante un acto de campaña en  Spijkenisse, cerca de Rotterdam
Geert Wilders con su servicio de seguridad durante un acto de campaña en Spijkenisse, cerca de Rotterdam

Detenido un agente de su escolta por filtrar información del ultra holandés a criminales criminal

Terremoto en la campaña holandesa. El líder del xenófobo Partido de la Libertad (PVV), Geert Wilders, anunció ayer que suspende todos sus actos electorales en respuesta a la detención de un policía de su equipo de protección por filtrar información sensible a un grupo criminal marroquí-holandés. A través de su cuenta de Twitter, el favorito para ganar las legislativas del 15 marzo justificó que sentía amenazada su seguridad por «noticias tremendamente perturbadoras». «Hasta que no se conozcan todos los hechos que rodean la investigación» del agente, Wilders suspende «todas sus actividades públicas». El escándalo de corrupción asesta un nuevo golpe a la Policía holandesa, salpicada por numerosos casos de filtraciones y racismo durante los últimos años.

Tras ser detenido esta semana por pasar información altamente sensible del líder xenófobo, el agente de origen marroquí, identificado como Faris K., fue puesto ayer en libertad tras rechazarse la petición de la Fiscalía holandesa de mantenerlo bajo arresto al «no considerarlo necesario», informó un portavoz del tribunal de La Haya. El Policía esperará en libertad mientras se llevan a cabo las investigaciones y la Fiscalía decida abrir la causa en su contra.

La Prensa publicó ayer más detalles sobre la detención de Faris K. Al parecer, su hermano Said también está supuestamente implicado en un caso de corrupción cuando trabajaba para la Policía en Utrecht, departamento del que fue despedido en 2007 tras descubrirse que había filtrado información sobre un caso que investigaba. Faris había sido objeto de anteriores investigaciones relacionadas con violaciones y filtraciones de información.

El policía no era escolta de Wilders, sino un miembro de su equipo de protección. Trabajaba en el Departamento de Seguridad y Vigilancia (DBB), encargado de la seguridad de diplomáticos, jefes de Estado extranjeros y miembros de la Casa Real, y estaba encargado del «escaneo ambiental», lo que consiste en hacer los estudios necesarios de riesgo de los lugares que las personas con escolta policial iban a visitar, confirmó a Efe una fuente oficial. Se desconoce qué tipo de información confidencial habría compartido el agente con la banda de blanqueo de dinero, reconoce la Fiscalía, pero sí tenía acceso a una base de datos que contiene información altamente sensible.

Wilders, que cuenta con protección policial desde el asesinato del cineaste Theo Van Gogh en 2003, lamentó ayer no haber sido informado de los hechos. En un intento de calmar la ira del líder ultraderechista, el primer ministro, Mark Rutte, mantuvo el miércoles una reunión con él. El Gobierno ha garantizado a Wilders que su integridad física no se ha visto amenazada en ningún caso.