Europa domina el cara a cara electoral

Merkel y Steinbruck, durante el debate televisado
Merkel y Steinbruck, durante el debate televisado

A tres semanas de la cita con las urnas, la canciller alemana, Angela Merkel, y su rival socialdemócrata, Peer Steinbrück, se enfrentaron anoche en el único debate televisivo de la campaña. Con una cómoda ventaja de catorce puntos en los sondeos, Merkel sólo tenía que evitar cometer graves errores. Por el contrario, el esperado cara a cara representaba para Steinbrück su última oportunidad para remontar su caída en picado. A tenor de los sondeos, el duelo terminó en tablas. Un 49% de la audiencia vio más convincente al aspirante (49%) que a la candidata a la reelección (44%), según la pública ARD. En cambio, la ZDF concedía la victoria a Merkel (40%) frente a Steinbrück (33%).

Lo cierto es que los dos políticos son viejos conocidos. Ambos trabajaron juntos durante la Gran Coalición (2005-2009), cuando el socialdemócrata ejerció el cargo de ministro de Finanzas y le tocó lidiar con éxito con los primeros coletazos de la crisis financiera desatada en EE UU.

La líder democristiana se vio obligada anoche a referirse por primera vez a su rival, al que ha ignorado durante la campaña en un intento de evitar la confrontación y adormecer al electorado socialdemócrata, que aún no ha perdonado al SPD la reforma del Estado de Bienestar puesta en marcha por Gerhard Schröder.

Merkel siguió anoche el guión previsto y dedicó el debate de noventa minutos a resaltar el balance económico de su Gobierno de coalición entre democristianos (CDU/CSU) y liberales (FDP). «Alemania es el motor del crecimiento y el ancla de la estabilidad, y quiero continuar este camino», espetó a Steinbrück, que aprovechó la ocasión para acusar a la canciller de ocultar a los contribuyentes alemanes el paquete de ayuda financiera que necesitará Atenas en 2014. Merkel no sólo no se dio por aludida, sino que culpó a los socialdemócratas de la situación de Grecia por haber permitido la entrada de Atenas en el euro cuando ocupaban el poder.

En un claro mensaje al resto de socios europeos, Merkel quiso dejar claro que no modificará un ápice su contestada política de austeridad y seguirá exigiendo reformas a los Estados de la eurozona en dificultades. Así, Merkel volvió a rechazar la «falsa solidaridad» y apostó por el principio de «solidaridad y responsabilidad propia». Según el ex ministro de Finanzas, la reducción de la deuda debe continuar, pero rechazó hacerlo en «dosis mortales»

El candidato del Partido Socialdemócrata, que ha apoyado en el Bundestag todos los rescates financieros durante la última legislatura, echó en cara a Merkel no haber hecho lo suficiente para combatir el paro juvenil y estimular políticas de crecimiento en la UE. Steinbrück recordó que Alemania fue ayudada «de forma masiva» tras la II Guerra Mundial y tiene ahora una «responsabilidad» en Europa.

Alemania no participará en un ataque a Siria

La represalia que planean EE UU y sus aliados contra el régimen de Bachar al Asad por el ataque químico del 21 de agosto se coló anoche en el debate electoral. La canciller Angela Merkel se mostró partidaria de que la comunidad internacional dé una «respuesta clara» a Damasco, pero descartó la participación del Ejército alemán en un eventual ataque. «En primer lugar, Alemania sólo puede participar en una operación militar con mandato de la ONU, la OTAN o la UE. Pero en todo caso Alemania no participaría en una acción militar», dijo. Mientras, Peer Steinbrück rechazó que Berlín se involucre en el avispero sirio y reconoció que «lamentaría» que Washington emprendiera una acción unilateral.