Internacional

“Occidente tiene que mostrar a Putin que no hay forma de derrotar a Ucrania ”

El experto Edward P. Joseph analiza para LA RAZÓN los posibles escenarios de la guerra en Ucrania tras tres semanas de conflicto

Soldados rusos examinan un misil anticarro abandonado en Ucrania
Soldados rusos examinan un misil anticarro abandonado en Ucrania FOTO: RUSSIAN DEFENCE MINISTRY PRESS S EFE

Tras veintidós días de guerra, Ucrania y Rusia exploran un acuerdo de 15 puntos, entre los lo que se encuentra la renuncia de Kiev a entrar en la OTAN a cambio del fin de la invasión rusa. Mientras continuaron ayer los bombardeos contra objetivos de infraestructuras como en las áreas residenciales de ciudades y pueblos ucranianos, por primera vez desde que empezó la guerra, varias aldeas a la orilla del mar en la región de Odesa fueron golpeadas por la mañana. Edward P. Joseph, profesor e investigador principal de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins (EEUU), analiza para LA RAZÓN los posibles futuros de la guerra en Ucrania.

Zelenski dice que la posición de Moscú es ahora más realista. Rusia propuso un modelo neutral para Ucrania como el de Austria y Suecia. ¿Sería una ventana abierta para terminar con la guerra?

Estamos viendo exactamente lo que esperaríamos de Ucrania bajo el liderazgo del presidente Zelenski: una firme determinación de mantener la valiente defensa de su país contra la agresión rusa y las posiciones razonadas en las conversaciones con Rusia.

Lo hemos visto con el poderoso llamamiento de Zelenski al Congreso de los Estados Unidos en favor de una ayuda militar para “cerrar el cielo de Ucrania”. También hemos visto la respuesta fuerte, unida e incluso emocional de los congresistas de EEUU. Habrá que ver en qué se traduce esto en la política estadounidense, especialmente con la visita del presidente Biden a la OTAN y a la UE la próxima semana.

Está claro que Zelenski tiene un sólido apoyo internacional, lo que se traduce en un apoyo militar sostenido y en una presión contra Rusia sobre el terreno, así como en el plano económico con sanciones cada vez mayores por parte de Estados Unidos y la UE.

Al mismo tiempo, vemos que las posiciones de Zelenski son razonables, incluso valientes, con una voluntad de compromiso en asuntos en los que, en principio, un país no debería tener que comprometerse. ¿Por qué un estado como Ucrania no puede decidir libremente si quiere entrar en la OTAN o en la UE? Debemos recordar que toda esta crisis comenzó en 2014, cuando el ex presidente Yanukovich se apartó de un proyecto de asociación estrecha con la UE, no con la OTAN. En otras palabras, es la vinculación de Ucrania a la UE lo que Putin ha encontrado tan amenazante.

Así que, sí, un posible modelo de “neutralidad” como Austria o Suecia representa un componente importante en un posible cese de hostilidades, o incluso de un acuerdo de paz entre Ucrania y Rusia. Sin embargo, aún es muy pronto y la arremetida militar de Rusia, con ataques a la población civil, continúa. No tenemos ni idea de si este componente es suficiente para Putin, ni qué medidas verificables aceptará. Tampoco los medios que suministrarán EEUU y la UE para asegurar que Moscú cumpla.

Recordemos que Zelenski busca garantías de seguridad de Occidente, con la intervención directa de EEUU y Europa en caso de otro ataque ruso. Kiev ya salió escaldada al renunciar a sus armas nucleares en 1994 con el infame Memorando de Budapest. Aquellas promesas que recibió Ucrania no valieron de nada.

¿Qué opciones tiene Putin de ganar la guerra?

Depende de lo que entendamos por “ganar la guerra”. ¿Puede Rusia seguir destruyendo Ucrania, atacando a civiles, hospitales incluso a las instalaciones nucleares? Sí, a ojos de Vladimir Putin el brutal asalto ruso puede continuar, siempre y cuando Rusia esté dispuesta a aceptar las pérdidas en el campo de batalla y el daño económico de las sanciones.

Cabe recordar que aunque Rusia está completamente aislada en Europa -excepto Serbia, que es un país candidato a la UE que no se alinea con la política de la UE sobre Rusia- no está totalmente aislada en el mundo. Muchos países se han unido a EEUU y a la UE en la aplicación de sanciones, pero no todos, especialmente China, India y Pakistán, y otros estados de Oriente Medio y África. China, por supuesto, es la clave. Si Pekín se alejara de Rusia, limitaría seriamente la capacidad de maniobra de Putin, lo que probablemente acabaría con la guerra. Pero China, cínicamente, ve que sus intereses avanzan con este sangriento enfrentamiento.

Para lograr la paz, es muy importante que la UE -incluidos sus países candidatos- esté absolutamente unida. Madrid, y todas las capitales de la UE, deberían ver con absoluta claridad la amenaza que supone Belgrado bajo su propio líder autocrático, el presidente Aleksandar Vucic. Serbia sigue lanzando narrativas mediáticas que apoyan el brutal asalto de Rusia, y hace un falso paralelismo con la campaña aérea de la OTAN sobre Kosovo en 1999. La amenaza a la seguridad de España, incluida la de Cataluña, proviene de Rusia y de sus socios como Serbia, no de países pro-UE y pro-OTAN como Kosovo, Montenegro y Macedonia del Norte.

Recordemos que Javier Solana, ex ministro español de Asuntos Exteriores, era entonces secretario general de la OTAN, y que las circunstancias y la conducta de la OTAN eran completamente diferentes e incomparables con la agresión rusa sobre Ucrania. La OTAN lo demostró poco después de la campaña aérea al colaborar con Belgrado en el año 2000 para sofocar un levantamiento étnico albanés en el valle de Presevo, en el sur de Serbia.

Los intereses de España hoy en día están claramente alineados con Kosovo, que está alineado con España y con todos los miembros de la UE y la OTAN. Los intereses de España no se alinean con Serbia, que está apoyando de hecho a Rusia, tanto en Ucrania como en los Balcanes. España debería -esta semana- volver a enviar tropas a la misión de mantenimiento de la paz KFOR de la OTAN en Kosovo.

¿Qué probabilidad hay de que los misiles rusos impacten en Polonia o en cualquier país de la OTAN por error o deliberadamente?

Esta es también una pregunta muy importante. Ya hemos visto a Rusia atacar objetivos cerca de la zona fronteriza. Es muy plausible que proyectiles rusos, de forma intencionada o no, caigan en Polonia o en otro país cercano de la OTAN, posiblemente causando víctimas. Esto desencadenaría una demanda de respuesta de la OTAN, en virtud del Artículo 5, e introduciría la posibilidad de una peligrosa escalada entre potencias nucleares.

Para detener esto, Estados Unidos, la UE y la OTAN deben permanecer unidos. Occidente debe seguir mostrando a Putin que no hay forma de dividir la alianza, ni de derrotar a Ucrania sobre el terreno. Por eso deben continuar las sanciones económicas y la asistencia militar y humanitaria a Ucrania.

Y por eso España debe apoyar a los aliados y partidarios de la OTAN en los Balcanes, como Kosovo, y no a los aliados y partidarios de Rusia en los Balcanes, como Serbia.

Edward P. Joseph, profesor e investigador principal de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de Johns Hopkins