Fillon: la inevitable caída tras dejar K.O. a la derecha

El líder conservador asegura que no se siente «legitimado» para batallar en las legislativas.

El líder conservador asegura que no se siente «legitimado» para batallar en las legislativas.

La resaca de la primera vuelta de las presidenciales en Francia ha puesto de relieve el malestar en la derecha republicana, por lo que muchos dentro del partido consideraban una «derrota anunciada». Las caras de decepción se sucedían en la mañana de ayer en la sede de Los Republicanos en París y algunos de los altos mandos del partido ya desempolvaron la misma noche electoral el hacha de guerra, guardada temporalmente por la unidad del partido al fracasar el «plan B» para relevar a Fillon de la candidatura del partido en el momento que se tuvo conocimiento de su estatus de imputado por el caso del empleo ficticio de su mujer e hijos.

El candidato conservador ha asumido la derrota como suya propia y no ha dudado en cargar con todas las responsabilidades. «Asumo mis responsabilidades y hoy me siento mal por la tristeza de nuestros electores que tenían tanta esperanza. No me escondo», señaló por la tarde Fillon. De cara a las elecciones legislativas, que se celebrarán el 11 y 18 de junio próximos para conformar las nuevas mayorías parlamentarias, el líder conservador siente que no cuenta con la «legitimidad» para dar la batalla. Es por ello que muchos interpretan en sus palabras, una retirada tras meses de luchas intestinas en el seno de su partido. «Este combate está en vuestras manos. Yo ya no tengo la legitimidad para librarlo». Palabras que han evocado una despedida no consumada. El diputado conservador Pierre Lequiler ha confirmado a LA RAZON que se trata «al menos de una despedida temporal» de Fillon.

La campaña del líder conservador ha sido complicada con múltiples cacerolazos y actos de protesta casi a diario en sus apariciones públicas y una huída hacia delante de Fillon culpando a jueces, medios de comunicación y al Elíseo de orquestar un complot.

En el mismo comité, el secretario general de Los Republicanos, Bernard Accoyer, emitió un comunicado en el que asegura que «la abstención no es una elección» para frenar a Marine Le Pen. La nota, sin embargo, evita pedir explícitamente el voto a Macron, como sí hizo el domingo Fillon. lo que ha provocado una nueva tormenta entre Los Republicanos, porque hay quienes se niegan a apoyar al candidato de En Marcha en segunda vuelta.