Política

Damasco

Hollande pide que se apoye a la oposición siria y frenar la violencia

El presidente de Francia, François Hollande, consideró hoy que el alcance de una solución política en Siria requiere que la oposición aparezca como una alternativa y que la comunidad internacional sea capaz de poner freno a la escalada de violencia.

Así lo afirmó tras reunirse en el Elíseo con Ahmad Yarba, jefe de la opositora Coalición Nacional Siria (CNFROS), a la que definió una vez más como "la única representante del pueblo sirio"a ojos de Francia, en sus palabras, y de gran parte de la comunidad internacional.

La cita se prolongó durante cerca de 45 minutos, y a su término Hollande subrayó que aunque "debe hacerse todo para una solución política, esta no llegará si la coalición no es capaz de aparecer como una alternativa con la fuerza necesaria, principalmente de su ejército".

Y, al mismo tiempo, dejó claro que para conseguir ese objetivo político "la comunidad internacional debe ser capaz de poner freno a la escalada de violencia, en la que la masacre química (del pasado miércoles) no es más que una ilustración".

"Francia aportará toda su ayuda política, como lo ha hecho desde hace meses, pero también su ayuda humanitaria y material, y utilizará el apoyo que tiene en los países del Golfo", señaló el presidente, que se reunió por primera vez con Yarba el pasado julio.

Fuentes diplomáticas habían explicado hoy a la prensa que el objetivo de Francia es tanto incrementar la presión política sobre el régimen de Bachar Al Asad, como evitar que se repita ese ataque "abyecto", tal y como lo definió el presidente esta semana.

Hollande ha intensificado sus consultas en los últimos días, principalmente con EEUU, Reino Unido y Alemania, pero la decisión de implicar militarmente al país se mantiene como una prerrogativa suya en tanto que jefe de Estado, por lo que el debate que tendrá el próximo miércoles en el Parlamento no estará sometido a voto.

El Ministerio de Defensa anunció hoy que el Ejército está "en posición para responder a las peticiones del presidente"si este decide una intervención de sus tropas en Siria, pero no se va a precisar como puede ser esa movilización, según las fuentes diplomáticas, para no "debilitarla".

Por ese mismo motivo tampoco se van a dar detalles, al menos por el momento, sobre el refuerzo militar prometido por Hollande esta semana a la Coalición, que hoy no fue citado en la comparecencia conjunta.

El ataque del pasado miércoles, que según Yarba fue una "masacre química"que se ha saldado con "más de 1.400 mártires y miles de heridos", no puede quedar impune, reclamó hoy el jefe de la oposición.

El régimen de Al Asad y su "maquinaria de muerte"serán castigados, aseguró Yarba desde París, donde vio necesaria la puesta en marcha de una fuerza internacional, de las Naciones Unidas, "organizada por los amigos de Siria".

Con la iniciativa francesa en el conflicto sirio, según la prensa, Hollande ha retomado el liderazgo militar que mostró cuando decidió intervenir en Mali el pasado enero, pero el apoyo mayoritario mostrado en un primer momento por la clase política gala no está exento de fisuras.

Aunque desde el Elíseo se insiste en que no hay ninguna decisión tomada, dos ex primeros ministros, François Fillon y Dominique de Villepin, según recoge hoy "Le Monde", advierten de que los objetivos militares deben ser definidos con una "extrema precisión", para no desencadenar una guerra de la que no se saben las consecuencias.

Igualmente dividida aparece la ciudadanía: Un 59 % de franceses, según un sondeo de "Le Figaro", se revela en contra de la posible intervención militar de Francia, y un 55 % se declara favorable si la respuesta llega a través de las Naciones Unidas, frente al 45 por ciento que se dice en contra.

Entre tanto, la ONU ha expresado su deseo de que se dé tiempo a los inspectores para terminar su trabajo, que informarán de los primeros resultados de sus pesquisas al secretario general, Ban Ki-moon, nada más abandonar suelo sirio el sábado por la mañana.