Inglaterra avisa a Escocia de que una unión monetaria implica «ceder soberanía»

El gobernador del Banco de Inglaterra, el canadiense Mark Carney, advirtió hoy de que una unión monetaria con el Reino Unido conllevaría para una eventual Escocia independiente "una cesión de soberanía"

El gobernador del Banco de Inglaterra, el canadiense Mark Carney, advirtió hoy de que una unión monetaria con el Reino Unido conllevaría para una eventual Escocia independiente "una cesión de soberanía".

Carney expuso por primera vez los retos que plantearía tal unión en un discurso ante empresarios en Edimburgo, en el que se refirió a la crisis en la zona euro como ejemplo de lo que puede suceder si no se sientan "los fundamentos adecuados"para que países diferentes adopten la misma moneda.

El ministro principal escocés y líder del independentista SNP, Alex Salmond, aboga porque, si Escocia se independiza, mantenga una unión monetaria con el resto del Reino Unido con la libra esterlina como moneda común, pues cree que beneficiaría a ambas economías.

No obstante, el Gobierno de Londres ha indicado que ve un acuerdo en ese sentido "altamente improbable"y alerta de que, para depender del Banco de Inglaterra, Edimburgo tendría que ceder control sobre su política monetaria y los tipos de interés.

De forma imparcial e intentando no tomar partido, Carney analizó hoy la espinosa cuestión, que se perfila como asunto clave en la campaña previa al referéndum de independencia del próximo 18 de septiembre.

El gobernador subrayó, antes que nada, que cualquier decisión sobre unión de la moneda la tendrían que tomar los respectivos Parlamentos y el banco se limitaría a "aplicar"los acuerdos resultantes.

Advirtió sin embargo de que esas uniones, aunque ventajosas para transacciones comerciales y el flujo de capitales, plantean riesgos si no se hacen bien desde el principio.

"Si tales deliberaciones (entre Edimburgo y Londres) tuvieran lugar -dijo-, deberían considerar cuidadosamente lo que la teoría económica sobre uniones monetarias indica que son los fundamentos necesarios para una unión duradera, particularmente vistos los riesgos existentes si no se establecen estos fundamentos".

Carney observó que esos riesgos "han quedado demostrados claramente en la zona del euro en los últimos años, con crisis de deuda soberana, fragmentación financiera y amplias divergencias en el rendimiento económico".

Aunque la eurozona está ahora rectificando -prosiguió-, hay que tomar más medidas para "expandir la carga de riesgo y los recursos fiscales".

"En breve, una unión de moneda duradera y exitosa requiere cesión de la soberanía nacional", afirmó el gobernador del Banco de Inglaterra.

Al igual que en la eurozona, una unión monetaria entre una eventual Escocia independiente y el Reino Unido requeriría una unión bancaria y fiscal, supervisores financieros comunes y una entidad de aval y préstamos de último recurso (en este caso el Banco de Inglaterra), indicó.

En opinión del líder de la campaña contra la independencia "Mejor juntos", el exministro laborista Alistair Darling, estos requisitos confirman la necesidad de permanecer en el Reino Unido e invalidan los planes de Salmond.

"¿Por qué? Porque el mero objetivo de la independencia es romper la unión fiscal y política que hace posible la unión monetaria", declaró.

El ministro escocés de Finanzas, el nacionalista John Swinney, destacó por su parte el mensaje de Carney de que la decisión sobre moneda "incumbe a los dos gobiernos"e insistió en que "beneficiaría abrumadoramente los intereses económicos tanto de Escocia como del resto del Reino Unido".

En su línea, un portavoz del Tesoro británico incidió en que un acuerdo monetario sería improbable, vistos "los riesgos de pérdida de soberanía nacional, inestabilidad financiera y la obligación de ofrecer apoyo fiscal al otro Estado en caso de rescate"expuestos por el gobernador.

"El Gobierno escocés necesita un plan B"a su propuesta de unión monetaria, zanjó el portavoz oficial británico.

Los escoceses mayores de 16 años votarán el 18 de septiembre si quieren o no independizarse del Reino Unido, entre encuestas que a día de hoy dan ventaja al "no"y con la economía como la principal preocupación.