«La extrema izquierda radical no sabe gestionar una economía moderna»

Entrevista con Georgios Kyrstos/ Eurodiputado griego por Nueva Democracia

-¿Cómo se ha llegado hasta este punto tan dramático?

-Hemos alcanzado un punto crítico en cuanto a la economía se refiere. En la primavera de 2014 nos podíamos comparar con la economía portuguesa, en cuanto a mercados así como en completar el programa de ajuste por el rescate. En ese momento, la troika pidió al Gobierno de Samaras, formado por partidos del centro derecha y el centro izquierda, que realizara nuevas medidas durante los próximos dos años para conseguir de 2 a 2,5 mil millones de euros y así lograr cubrir la brecha presupuestaria, la brecha fiscal. El Gobierno de Samaras ya había tomado medidas muy serias desde 2012 y todo el mundo estaba cansado de más medidas y nadie las quería. Algo que se entiende.

-Y es ahí cuando irrumpió Syriza con mucha fuerza...

Entonces, el Gobierno rechazó votar más medidas y Syriza, que en ese momento estaba muy dinámico como partido opositor, ganó las elecciones europeas en mayo y logró provocar que se convocaran elecciones anticipadas en enero. Es decir, que durante el crucial segundo semestre de 2014, el Gobierno no hizo nada, en cuanto a programas de ajustes se refiere, y gradualmente fuimos perdiendo el control de la economía. También, al final de 2014, las predicciones eran favorables a Grecia, la CE predijo un crecimiento de 2,5% durante 2015. Sin embargo, la llegada de Syriza junto a un grupo populista de extrema derecha, han cambiado las dinámicas de la economía. Primero se frenó el desarrollo y después se entró en una nueva recesión. Debido a esto, la brecha fiscal se ha ensanchado. Tsipras llamó a las elecciones anticipadas porque no se debían tomar medidas adicionales a los de 2 a 2,5 mil millones de euros y ahora él necesita medidas durante los dos próximos años de 8 mil millones de euros. Además, sus acreedores le exigen que las medidas adicionales sean de al menos de 10 a 11 mil millones de euros para poder refinanciar y cubrir las necesidades financieras y poner dinero extra en un programa de medidas que será negociado al final del verano. Es decir, desde que Tsipras llegó al Gobierno la cantidad que se está negociando es cuatro veces más grande que la de Nueva Democracia. Pero ahora tienen incluso problemas más graves, pues después del cierre de los bancos, porque no tienen liquidez sin la ayuda del Banco Central Europeo, como podrá entender no se están generando impuestos, el sector privado está paralizado y entonces no nos estamos financiando. Grecia, para cubrir gastos, necesita recaudar entre 4 y 5 mil millones de euros al mes. Sólo una semana con los bancos cerrados significa un déficit adicional de 1 a 1,2 mil millones de euros. Dos semanas cerrados, serán de 2 a 2,5 mil millones, por lo que la próxima vez que se sienten a negociar será más severo que los 10 u 11 mil millones de euros ya propuestos por nuestros acreedores. La situación económica es pésima.

-¿Es el primer ministro Alexis Tsipras un buen negociador?

-El problema principal es que el Gobierno, la extrema izquierda radical con el apoyo del partido de derechas populista, no están en una posición de gestionar una economía moderna. La economía está yendo de mal en peor, la brecha fiscal continúa aumentando. La economía no está funcionando y ya estamos en una grave recesión, las previsiones indican que pasaremos de -3 o incluso -5 del PIB este año. Algo que será catastrófico. Cuando una economía está en depresión las medidas no son eficaces, y se suman medidas a medidas.

-¿El referéndum le parece una buena idea?

–Después de que el nuevo Gobierno haya estado jugueteando en los últimos meses y de perder el control de la economía, Tsipras no ha sido capaz de presentar un severo paquete de nuevas medidas, porque él convocó elecciones anticipadas debido a ello. Por lo que una vez lo presenten, es probable que o el Gobierno se colapse o que la opinión pública se enfade muchísimo con los políticos al frente de Grecia. Están tratando de hacer un choque político y compartir la responsabilidad con la población a través del referéndum. Es la primera vez en la historia que se convoca un plebiscito en menos de ocho días, ni en los países comunistas o con dictadores ha pasado esto. Pero ahora parece que va a perder el referéndum, porque el sistema bancario griego ya no recibe liquidez del BCE, pues las conclusiones de Draghi son que este Gobierno va a sacar al país del programa de ajustes del rescate y no puede enviar dinero a bancos problemáticos. En suma, los bancos no podrán abrir sus puertas.

-¿Qué va a pasar ahora?

-Las negociaciones seguirán. Hay tres posturas dentro de la UE. Juncker era partidario de relajar y suavizar el acuerdo antes del referéndum, pero Merkel no estaba por la labor. La canciller alemana quiere sentarse a negociar y llegar a un acuerdo después del plebiscito. Mientras que Dijsselbloem está a favor de un acuerdo más hostil en el que el actual Gobierno griego no se sienta cómodo. Habrá un acuerdo que asegure la posición griega en la eurozona, pero no está claro qué tipo de acuerdo será.

-¿Le preocupa que Grecia salga del euro o deje de ser un estado miembro de la UE o es una exageración?

-Dentro de las reuniones que hemos mantenido dentro del Partido Popular Europeo (PPE) se plantea que si Grecia deja el euro, haremos lo imposible por intentar mantener a Grecia en la UE. Sin embargo, creo que habrá un acuerdo en las próximas horas o semanas, probablemente Grecia se quede en la eurozona pero a cambio de unos severos problemas de ajuste, peores que los que se propusieron en 2014 e incluso más graves de los que Tsipras no aceptó la semana pasada.

-Y cree que después de esto, con la imagen deteriorada de Tsipras, ¿dimitirá o convocará elecciones?

-La imagen está dañada dentro de la UE pero todavía no en Grecia. Tiene mucho apoyo. Pero una vez que presente el acuerdo, su ala más de izquierdas del partido dirá que “NO” y probablemente tengan problemas internos en Syriza e incluso en el Gobierno. Tenemos que esperar a ver que pasa, si se colapsará o utilizará el apoyo de partidos de izquierdas y de centro izquierda para así neutralizar la revolución de los más izquierdistas de Syriza. Probablemente también saldrá del Gobierno el grupo de Griegos Independientes (de extrema derecha). Se pueden producir varios escenarios políticos. Lo que está claro es que cuando se llegue a un acuerdo y se haga público, la situación política evolucionará de una manera muy rápida. Aunque no se puede augurar exactamente qué va a pasar.