La muerte del socialismo

La Razón
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Tras el nefasto resultado del Partido Socialista, ¿nos encontramos ante el fin de la histórica formación o simplemente ante la «muerte» política de Hamon?

–Si el PS no está muerto, se encuentra gravemente herido. Es difícil prever qué lugar ocupará el partido entre las corrientes liberales que ha defendido Macron, los socialdemócratas y los partidarios de Mélenchon. El Partido Socialista se encuentra en un momento crítico y dividido en dos entre ramas muy fuertes y diferenciadas. Hamon trató de imponer una fuerte línea socialdemócrata en el partido, pero falló. Él ha pagado el precio de las divisiones internas y no tuvo éxito a la hora de conseguir un proyecto común que acogiera a las diferentes corrientes.

¿Será el Partido Socialista capaz de recuperar el apoyo de la clase obrera a la que ha seducido Le Pen?

–El Partido Socialista se ha olvidado por completo de las clases populares y los trabajadores en los últimos años. Sus líderes han optado por la tercera vía, igual que hizo Blair en Reino Unido y Clinton en EE UU. Por eso, si quiere sobrevivir, ha de tener en cuenta a los trabajadores y ofrecer soluciones pertinentes para mejorar sus vidas y sus condiciones laborales. El socialismo debe generar proyectos de izquierda reales, además de repensar el papel de Europa.

¿El miedo a Le Pen utilizado como argumento por los partidos tradicionales ya no funciona en Francia?

–El Partido Socialista y Los Republicanos se han definido a sí mismos como los partidos de la República en oposición al Frente Nacional. Y creo que ese argumento del miedo contra Le Pen sí sigue funcionando bien entre los electores. Por eso, en segunda vuelta, creo que la mayoría de ellos optará por Macron, pese a no compartir su programa. Pero les puede más el miedo a que Marine Le Pen sea su presidenta.

*Experto en Comunicación Política de la consultora Burson-Marsteller de París. Preguntas de Ángel Nieto