Política

La ONU denuncia a ambos bandos por cometer crímenes de guerra en Yemen

La muerte de 22 niños y cuatro mujeres en un bombardeo de la coalición liderada por Arabia Saudita, la semana pasada, en el noroeste de Yemen, ha sido la gota que ha colmado el vaso. El conflicto que desangra al Yemen con más de 10.000 muertos contabilizados se ha convertido en una guerra olvidada. Naciones Unidas ha decidido decir basta y sacar los trapos sucios a relucir. El último ataque contra civiles inocentes es solo uno más de los cometidos en los tres últimos años tanto por los rebeldes hutíes como por los aliados del presidente reconocido Abu Rabo Mansur Al Hadi. Solo dos semanas atrás, otro bombardeo acabó con la vida de 40 niños y 11 adultos cuando el autobús que los transportaban fue impactado por un misil.

Con todo esto y mucha más información recopilada desde que estalló en conflicto a mediados de 2015, expertos de la ONU han considerado que hay "motivos razonables para creer que personas en el Gobierno de Yemen y en la coalición podrían haber realizado ataques en violación de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución que podrían equivaler a crímenes de guerra"por los bombardeos aéreos que han provocado la mayoría de las víctimas civiles directas.

Esta es una de las conclusiones del informe publicado ayer por la ONU en el que acusa a todas las partes involucradas en el conflicto de haber cometido “potenciales crímenes de guerra”.

Además, la ONU denunció que las restricciones a la entrada de bienes al país ha tenido un terrible impacto en la población al desatar "la mayor hambruna en décadas"y una grave crisis humanitaria. Y esta alarma humanitaria se traducen en cifras. Millones de yemeníes sufren de hambruna o padecen cólera. La mayor emergencia humanitaria de los últimos años ha afectado también a los enfermos de cáncer, para los que es casi imposible obtener tratamiento en un país donde las infraestructuras han colapsado. En total 19 millones de personas dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir, hay dos millones de desplazados y una epidemia de cólera sin precedentes.

El informe, de 41 páginas, documenta también torturas, detenciones arbitrarias y desapariciones, violaciones de libertad de expresión y el tráfico y abuso de menores, que en muchas ocasiones han sido reclutados y forzados a combatir en el conflicto armado.

Ante el oscuro panorama en el Yemen, el presidente del grupo de letrados de la ONU,

Kamel Jendoubi, lamento que todos los beligerantes han tenido "un desprecio absoluto por el sufrimiento del pueblo yemení, a pesar de lo cual este conflicto ha caído en el olvido”. Por este motivo, Jendoubi reclamó el cese inmediato de la violencia, medidas de protección para los civiles y que una corte independiente juzgue los crímenes humanitarios.

A este respecto, Arabia Saudí defendió que adoptará "una posición apropiada"una vez haya analizado al detalle el informe de expertos de la ONU. ”La coalición adoptará una posición apropiada sobre este asunto y hará un anuncio una vez que el equipo legal remita sus observaciones", rezó en un comunicado.