Llegan los primeros cascos azules a Sudán del Sur en medio de una crisis humanitaria

Soldados surcoreanos proveen agua a los refugiados en un campo en Sudán del Sur, a 170 kilómetros de la capital, Yuba, el jueves
Soldados surcoreanos proveen agua a los refugiados en un campo en Sudán del Sur, a 170 kilómetros de la capital, Yuba, el jueves

La ONU elevó ayer a unos 63.000 los civiles refugiados en las bases que tiene su misión en Sudán del Sur (UNMISS), mientras que más de 121.000 se han visto obligados a desplazarse desde que estalló la violencia a mediados de mes. De los 63.000 civiles refugiados que contabiliza ahora Naciones Unidas, unos 25.000 se encuentran en dos bases de Yuba, la capital del país. Justamente ayer, la ONU anunció que ya han empezado a llegar los primeros refuerzos para respaldar a las tropas de su Misión en Sudán del Sur (UNMISS), que fueron autorizados la semana pasada por el Consejo de Seguridad. Se trata de un grupo de 72 «cascos azules» que llegaron a Yuba como parte de los 5.500 soldados adicionales recomendos por el secretario general, Ban Ki-moon.

La enviada especial de la ONU para Sudán del Sur, Hilde Johnson, había advertido este jueves de que era «crítico» que empezaran a llegar los primeros refuerzos «en las próximas 48 horas». Johnson había reconocido que la seguridad en las bases de la ONU seguía siendo «un reto» por el gran número de refugiados y el poco personal y que necesitaban «de forma desesperada» mejorar su capacidad para implementar su mandato de proteger a los civiles. Sudán del Sur, de mayoría cristiana y animista, se independizó de Sudán, de mayoría musulmana, en julio de 2011 gracias a un acuerdo de paz que había sido firmado en 2005.