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La UE aprueba el reparto de cuotas pese al «no» del Este

De izqa a dcha: el vicepresidente de la CE, Frans Timmermans; el ministro de Interior español Jorge Fernández Díaz; su homólogo alemán Thomas de Maziere y el comisario de Inmigración, Dimitris Avramopoulo conversan durante la reunión de ministros del Interior y Justicia de la UE.
De izqa a dcha: el vicepresidente de la CE, Frans Timmermans; el ministro de Interior español Jorge Fernández Díaz; su homólogo alemán Thomas de Maziere y el comisario de Inmigración, Dimitris Avramopoulo conversan durante la reunión de ministros del Interior y Justicia de la UE.larazon

Hungría, la República Checa, Eslovaquia y Rumanía votan en contra, mientras que Finlandia se abstiene. El acuerdo contempla reubicar a los 120.000 refugiados en dos años.

Europa alcanzó ayer un acuerdo para la reubicación de 120.000 refugiados en dos años, sin el respaldo de los países del Este. No hubo unanimidad, sino aprobación por mayoría cualificada. El sistema de reparto salió adelante a pesar del voto en contra de cuatro países Hungría, República Checa, Eslovaquia y Rumanía, y la abstención de Finlandia. La totalidad a reubicar saldrá de Italia y Grecia, dos de los países con mayor presión migratoria de refugiados.

«El Consejo ha decidido mantener las cifras propuestas por la Comisión, con una ligera adaptación, porque Hungría va a acoger 54.000 en su territorio. Se mantiene la cifra de120.000 refugiados que se repartirán bajo criterios voluntarios y la distribución sobre cuotas ya no están en el texto legal», explicaba en rueda de prensa el ministro de Exteriores de Luxemburgo que ostenta la Presidencia Europea, Jean Asselborn.

La Comisión Europea había previsto que, además de ayudar a Grecia e Italia, se reservara un cupo para aliviar la crisis en Hungría, para la que había previsto la salida de 54.000 refugiados para reinstalar en otros Estados miembros. Sin embargo, el Ejecutivo de Viktor Orban decidió salirse de la propuesta a pesar de ser también uno de los beneficiarios. Hungría pretende gestionar los refugiados que ya tiene con la intención de no recibir ninguno más ni ahora ni más adelante.

Para ello ha cerrado sus fronteras, y ha levantado vallas en las fronteras de Serbia y Croacia. Ha endurecido sus leyes para detener a todo aquél que cruce de forma ilegal la frontera y no ha dudado en mandar al Ejército a vigilar las que son las fronteras exteriores también de la Unión Europea. Los Estados miembros participantes en el sistema de reparto de refugiados acogerán por lo tanto 66.000 refugiados procedentes de Italia y Grecia en una primera fase. En una segunda fase se reubicarán los 54.000 restantes, que han quedado en una reserva y que previsiblemente también provendrían de Grecia e Italia. Cabe la posibilidad de que un país se acoja como beneficiario del programa si se ve desbordado por la afluencia de refugiados, de forma que este número se divida no sólo entre dos países sino entre más.

El número total de refugiados que recibirá cada país no cambiará respeto al que se había asignado inicialmente, aunque en el texto aprobado por el Consejo no se habla de cuotas porque el reparto ya no será obligatorio, sino que se realizará bajo criterios voluntarios. A pesar de que haya habido votos en contra de la propuesta, todos los Estados aceptan el resultado de la misma. Así lo aseguraba el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans.

«Hemos tenido un voto conforme a los Tratados. ¿Por qué hemos votado? Porque hemos presentado un texto de compromisos y había Estados que querían votar y han rechazado hacerlo por unanimidad. Si hay voto, no es un consenso sino una decisión legal de la Unión Europea aprobada por mayoría cualificada», añadía el ministro luxemburgués.

Esto significa que aunque los países hayan rechazado en su voto tienen la obligación de aceptar la cuota voluntaria que se les asigne porque el acuerdo se aprobó por mayoría. La Presidencia luxemburguesa así lo señalaba, aunque los ministros de los países contrarios al reparto de refugiados insistían en que no aceptarán refugiados. El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, aseguraba que mientras él siga siendo ministro no se aceptarán refugiados en su país. Sin embargo, la Comisión se reserva el derecho a imponer sanciones a aquellos países que no lo apliquen. Para la segunda fase no está claro aún el reparto porque no quedó definido ayer, aunque todo apunta a que se mantendrá el mismo sistema que existía cuando los 54.000 refugiados en cuestión iban a salir de Hungría. Son muchos los interrogantes que quedan aún por resolver. El acuerdo de ayer no es sino el principio de un cambio en la forma de reubicar a los refugiados en la Unión Europea ante una crisis de emergencia, pero son muchos los países que quieren aprobar un sistema que sea permanente, como es el caso de Francia o Alemania. «Gestionar la crisis de refugiados llevará tiempo y tendremos que dar muchos pasos en muchas áreas, como cooperación, seguridad de fronteras y cooperación entre todos antes de que tengamos la situación controlada», concluyó Timmermans.