Los riesgos de un efecto dominó

El cierre de Schengen implicaría un duro golpe no sólo humanitario sino también económico

La Razón
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–¿Tendrá efecto la amenaza de la UE a Grecia de cerrar sus fronteras si no son capaces de controlar el acceso e identificacion de los refugiados? ¿Qué consecuencias podría tener esta solución?

–Las reacción inmediata a esta medida sería una fuerte desconfianza entre los Estados miembros. Por otro lado tendría unas consecuencias económicas que no deben ser subestimadas, ya que los controles de fronteras pueden conducir a la disminución del transporte de bienes. De igual modo, esta decisión contribuiría al aumento de los partidos de extrema derecha, que se beneficiarían de la incapacidad de la Unión Europea para manejar la crisis.

–¿Está realmente en juego la libre circulación?

–Es una señal preocupante, pero realmente existe un compromiso político muy fuerte por mantener el libre movimiento de ciudadanos, los bienes y los servicios dentro de la Unión Europea. Schengen es uno de los logros más importantes del proyecto europeo cuyo valor los líderes nacionales parecen ignorarlo.

–¿Las medidas que están tomando países como Dinamarca o estados de Alemina para que los refugiados pague por su estancia es un ataque a los derechos de los exiliados?

–Dinamarca está intentando mandar una señal a los refugiados mostrándose como un destino menos atractivo para ellos. Al igual que con Schengen, estas decisiones unilaterales podrían conducir a un efecto dominó y a una peligrosa reducción de la protección de los derechos de los refugiados, lo que supondría un problema para su posterior integración en la sociedad europea.

*Investigadora del European Policy Center de Bruselas