Política

Macron y Merkel impulsan la UE para evitar el caos

A seis meses de las elecciones al Parlamento Europeo y ante una semana decisiva del Brexit, el eje franco-alemán se reúne en Berlín para ultimar un plan de reformas, entre ellas un presupuesto común

La canciller alemana, Angela Merkel, la vicepresidenta del Parlamento alemán, Claudia Roth, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, el presidente de la cámara alta de Alemania, Daniel Guenther y el presidente de la Corte Federal Constitucional de Alemania, Andreas Vosskuhle, en la ofrenda floral en el Memorial de las Víctimas de la Guerra y la Dictadura en Berlín/AP Photo / Markus Schreiber)
La canciller alemana, Angela Merkel, la vicepresidenta del Parlamento alemán, Claudia Roth, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, el presidente de la cámara alta de Alemania, Daniel Guenther y el presidente de la Corte Federal Constitucional de Alemania, Andreas Vosskuhle, en la ofrenda floral en el Memorial de las Víctimas de la Guerra y la Dictadura en Berlín/AP Photo / Markus Schreiber)

A seis meses de las elecciones al Parlamento Europeo y ante una semana decisiva del Brexit, el eje franco-alemán se reúne en Berlín para ultimar un plan de reformas, entre ellas un presupuesto común.

A seis meses de elecciones europeas, donde las encuestas prometen un fuerte impulso populista, Angela Merkel y Emmanuel Macron lanzaron ayer en Berlín un llamado para profundizar y fortalecer la unidad europea. Para ello, tanto la canciller como el presidente francés ratificaron su firme intención de presentar hasta mediados de diciembre amplias propuestas para reformar la Unión Europea que pasarían por un presupuesto común, un impuesto digital o una mejor vigilancia de las fronteras exteriores.

Una «nueva Europa» que además, y bajo responsabilidad franco-alemana, pueda dotar a la UE de mayor soberanía. Para ello, tanto Merkel como Macron aludieron a los intensos seis meses que quedan por delante antes de las próximos comicios al Parlamento Europeo. «Nos hemos propuesto numerosos asuntos para diciembre para el Consejo Europeo, también de cara a las elecciones europeas de la primavera», dijo la canciller quien asimismo auguró importantes discusiones sobre el futuro de Europa en el próximo medio año y expresó su convencimiento de que hay que seguir trabajando en el plan presentado en junio por ambos países. Además, la líder subrayó la necesidad de discutir con los socios comunitarios acerca de las decisiones que se pueden tomar tanto para el futuro de la eurozona como para cuestiones como la digitalización, la cooperación en I+D, la fiscalidad, la inmigración, la defensa de Europa y el tema de un Ejército europeo a largo plazo.

París y Berlín tienen previsto presentar hoy unos planes para un presupuesto conjunto limitado de la zona euro, que se enfocará por ahora solamente en el financiamiento de la inversión, de acuerdo con fuentes del ministerio de Finanzas francés. Eso significa que no incluirá elementos más controvertidos, como planes para usar el presupuesto con el objetivo de ayudar a los países de la Eurozona con problemas económicos. En esta línea, tanto Francia como Alemania acordaron el viernes un esquema para un presupuesto aunque no lograron un acuerdo sobre la cifra, que sigue sin concretarse a pesar de que el jefe del Estado francés originalmente esperaba cientos de miles de millones de euros. Macron también busca avances en otras áreas de integración, como iniciativas para fijar impuestos a los gigantes de Internet, algo que no convence a Berlín ya que teme que esto traiga aparejadas medidas de represalia del presidente Donald Trump, contra las automotrices alemanas.

«Más fuerte y soberana»

Antes del encuentro, y en el marco de los actos en recuerdo de las víctimas de las guerras, el presidente galo declaró ante el Bundestag que «Europa, y dentro de ella el eje franco-alemán, tiene la obligación de no dejar al mundo sumergirse en el caos, sino de acompañarlo en el camino de la paz y para ello, Europa debe ser más fuerte y más soberana». Su discurso en el Bundestag, el primero para un presidente francés desde el que dio Jacques Chirac en junio de 2000, fue un alegato a la Europa unida pero sobre todo una reivindicación a la canciller para que se involucre en la refundación de Europa en un momento en que Francia no se siente apoyada en su intención de relanzar el proyecto europeo en crisis por una jefa de Gobierno que está al final de su ciclo político. «Esta nueva fase puede asustar porque tendremos que compartir, reunir nuestra toma de decisiones, nuestras políticas en asuntos internacionales, migración y desarrollo, una creciente parte de nuestros presupuestos e incluso recursos fiscales, construir una estrategia de defensa común», señaló Macron para quien existen muchas potencias que quieren frenar a Europa y pretenden poner a sus miembros los unos contra los otros. En este orden mundial, que hay que tomarse muy en serio, «nuestra verdadera fuerza reside en la unidad».

Un llamado que ayer se escuchó también desde la prensa. En declaraciones a un medio local, el presidente del Bundestag, Wolfgang Schäuble, reconoció la necesidad de un «nuevo impulso» para la pareja francoalemana o Armin Laschet, cercano a Merkel, aseguró al semanario «Der Spiegel» que su país era demasiado «indeciso» respecto a Europa, y animó a la canciller a ser «más entusiasta» sobre el tema y a tener una visión «menos económica».

Según el presidente galo, la UE tiene que aceptar que existen «ritmos diferentes» y alianzas determinadas, pero que éstas se deben crear siempre «en un espíritu de transparencia mutua» y teniendo en consideración «los intereses de una Europa unida». Para Macron, los Estados miembros y Francia y Alemania deben encontrar el «coraje» de «abrir un nuevo capítulo en la historia de Europa». En ese sentido, recordó que la UE no fue concebida para desafíos como la inseguridad, el cambio climático, la digitalización, la revolución de la inteligencia artificial, la transformación agrícola o la migración. Criticó que la política de fronteras, la defensa común, el mundo digital y la independencia monetaria son ámbitos descuidados por las leyes europeas y afirmó que la UE «aborda estos temas con el temor de un principiante». Según Macron, Europa muestra hoy otra cara y de lo que es capaz de lograr la humanidad «si la esperanza es más fuerte que el destino» y «la amistad de los pueblos, más fuerte que el delirio belicista». El mandatario galo destacó además los logros obtenidos en más de 70 años de vida del bloque europeo, durante los cuales los antiguos enemigos de guerra Francia y Alemania han forjado una estrecha relación. «Juntos hemos conseguido superar el mortal narcisismo de nuestras pequeñas diferencias». Antes de su discurso ante el Bundestag, Macron participó junto al presidente alemán en el acto final del movimiento juvenil en el que jóvenes de ambos países han trabajado cien ideas para la paz.