Maduro encarcelará por terrorismo a líderes opositores

Venezolanos se suben a un camión que hace las veces de autobús ante la falta de medios de transporte públicos en Caracas
Venezolanos se suben a un camión que hace las veces de autobús ante la falta de medios de transporte públicos en Caracas

Por un lado tiende la mano y con la otra esconde el mazo. El bolivariano llama al dialogo, pero sólo habrá pactos con la oposición creada a su imagen y semejanza. Es la hoja de ruta trazada por los militares. «Títeres» del Gobierno acudirán al Palacio de Miraflores para legitimar el mandato de Maduro mientras que la verdadera disidencia será perseguida. Además, los presos políticos son utilizados como moneda de cambio para dividir a la oposición. La semana pasada hubo cien excarcelaciones y ahora toca llenar de nuevo las celdas. Por una puerta salen y por la de atrás entran. Sin embargo, ya no quedan muchos a quienes perseguir. La mayoría se ha marchado o ya están presos.

Y de nuevo la herramienta elegida es el Supremo, órgano inquisidor que aprueba cualquier designio de Maduro, moldeando la realidad. El presidente del Tribunal de Justicia (TSJ) de Venezuela, Maikel Moreno, adelantó que los magistrados preparan una serie de leyes para sancionar lo que considera «traición a la patria y terrorismo» por parte de dirigentes de la oposición. Moreno explicó en una entrevista que «hay conductas de muchos dirigentes políticos que se encuadran dentro de lo que se conoce como traición a la patria», cuando promocionan o piden sanciones internacionales contra la economía y el pueblo venezolano. La sanción legal por incurrir en el delito de traición a la patria puede ocasionar una pena elevada. La mínima, 16 años. La máxima, 30. Dependerá de la gravedad, pero todos deben reunir estas condiciones: que existan enemigos externos, que se atente contra la independencia de la República, la solicitud expresa de la intervención de algún país extranjero en los asuntos internos de Venezuela, la revelación de secretos militares o relacionados con la seguridad. De hecho, el preso político Leopoldo López fue condenado a 14 años por terrorismo, acusado de organizar las protestas del 2014.

En el punto de mira del Gobierno venezolano están ahora los dirigentes opositores Julio Borges, Henrique Capriles, Henry Ramos Allup, María Corina Machado o Henri Falcón.