Política

Nuevos ataques rompen la tregua entre Israel y Hamás

Al menos 50 palestinos murieron en Gaza durante ataques de las fuerzas armadas israelíes después de que entrara en vigor el alto el fuego humanitario de 72 horas pactado entre Israel y Hamás.

Al menos 50 palestinos han fallecido por el bombardeo efectuado este viernes por las fuerzas israelíes en el sur de la Franja de Gaza, concretamente cerca de la localidad de Rafá, en la frontera con Egipto, según el último balance proporcionado por fuentes médicas de la zona.

La televisión israelí, por su parte, está informando en estos momentos de alarmas antiaéreas en el Be'er Sheva, en el sur de Israel. Se tiene constancia de al menos ocho cohetes disparados contra el país en las últimas horas, según un portavoz del Ejército israelí: uno fue interceptado y otros siete han impactado en áreas abiertas.

El Gobierno israelí ha acusado al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y al resto de milicias palestinas de haber roto la tregua de 72 horas que ha comenzado este viernes y que apenas ha durado unas tres horas, ha informado el diario israelí 'Haaretz'.

Una fuente de la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que Hamás y las milicias han sido quienes han acabado con el alto el fuego. "Una vez más Hamás y las organizaciones terroristas están violando ampliamente el alto el fuego acordado, esta vez ante el secretario de Estado de Estados Unidos (John Kerry) y el secretario general de Naciones Unidas (Ban Ki Moon)", ha asegurado la fuente.

La portavoz de las Fuerzas de Defensa israelíes Avital Leibovich ha asegurado en su cuenta oficial de Twitter que Hamás "ha decidido romper el alto el fuego"con el lanzamiento de "una serie de cohetes"hacia territorio israelí. "Dos horas y cuatro minutos después del comienzo del alto el fuego humanitario, se han escuchado las sirenas en el sur de Israel, seguidas de fuego de mortero", ha asegurado.

El acuerdo de una tregua humanitaria fue anunciado la pasada noche por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el jefe de la diplomacia norteamericana, John Kerry.

El anuncio se hizo público después de que el enviado especial de la ONU a la región, Robert Serry, recibiera confirmación tanto de Israel como de Hamás de su compromiso de adherirse al cese de hostilidades.