Passos Coelho presenta su Gobierno pese al desafío de la izquierda

Incluye la petición del PS de crear un Ministerio de Cultura, pero Costa lo juzga insuficiente

Passos Coelho tras su reunión con Cavaco Silva el pasado 6 de octubre
Passos Coelho tras su reunión con Cavaco Silva el pasado 6 de octubre

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, presentó ayer el que puede convertirse en el Gobierno más corto de la historia del país

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, presentó ayer el que puede convertirse en el Gobierno más corto de la historia del país. Aunque el gabinete cuenta con el visto bueno del presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, los socialistas anticiparon que «tiene los días contados». António Costa, líder del Partido Socialista, definió el nuevo Gobierno como la muestra de «una coalición de derecha agotada en sí misma». El equipo de Passos Coelho, que tomará posesión este viernes, se enfrentará durante los diez días siguientes al rechazo más que probable de los partidos de izquierda, que ya hicieron gala de su mayoría absoluta en la Cámara la semana pasada al nombrar al socialista Eduardo Ferro Rodrigues.

A pesar de la introducción de nuevas caras, el conservador optó por el continuismo con su gestión en la pasada legislatura. La mayoría de los 15 ministerios fueron a parar a manos del Partido Democrático Social (PSD), la principal formación de la coalición conservadora. Paulo Portas, líder del Centro Democrático Social (CDS), la otra cara de la coalición, permanecerá como segundo en el nuevo Ejecutivo. La novedad fue la creación del nuevo Ministerio de Cultura e Igualdad, un claro guiño al Partido Socialista, pues se trata de una de las peticiones que Costa hizo a los conservadores en las negociaciones que sucedieron a los comicios del día 4. Sin embargo, ni esta nueva cartera ni los últimos episodios de acercamiento protagonizados por Passos Coelho antes de la primera sesión plenaria parecen suficientes para hacer cambiar de opinión a los socialistas, que ya ultiman su acuerdo con el Partido Comunista y el Bloque de Izquierda. Este pacto, criticado duramente por Cavaco Silva el pasado jueves tras la designación de Passos Coelho como primer ministro, rompería la tradición histórica de la política portuguesa por la cual el partido o coalición ganador de las elecciones ha sido el encargado de gobernar el país.

Los 15 ministros tomarán posesión de sus cargos el viernes. A partir de entonces, la legislación portuguesa otorga a Passos Coelho diez días para que presente su programa de Gobierno en el Parlamento, donde le espera la mayoría parlamentaria de izquierdas. Todo apunta a que las tres formaciones se unirán contra el proyecto del centroderecha. En este caso, el futuro político del país vuelve de nuevo a las manos de Cavaco Silva, que deberá optar entre designar a Costa como el nuevo encargado de formar Gobierno o mantener en funciones el gabinete en minoría de Passos Coelho, hasta la celebración de nuevas elecciones, probablemente en junio.

Con una otra cita electoral en el horizonte, las presidenciales de enero, Portugal se juega en esta crisis política su débil recuperación económica más de un año después del final del rescate de la «troika».