Patricia Adam: «Francia necesita apoyo material. Nuestras finanzas son delicadas»

Presidenta de la Comisión de defensa de la Asamble Nacional francesa

La diputada socialista Patricia Adam vivió una temporada en el Sahel. Conoce de primera mano lo que ha pasado en esta región azotada por el terrorismo islamista y también los entresijos de la operación militar de su país en Mali. Durante su visita a Madrid, la presidenta del Comité de Defensa de la Asamblea Nacional francesa pide apoyo económico de los países aliados. Hoy se celebra en Adis Abeba una conferencia donde se espera recaudar 450 millones de dólares para la guerra en Mali.

–¿Cree que otros países de la UE deberían haber enviado tropas a Mali?

–Francia no ha pedido que intervengan tropas europeas. Hemos actuado de forma urgente y consideramos que sólo nosotros podíamos hacerlo por tres razones: primero, porque le teníamos tomado el pulso a la situación en el Sahel desde hacía tiempo. Segundo, ya teníamos tropas posicionadas en puntos estratégicos, como en Costa de Marfil. Y en tercer lugar, por el funcionamiento de nuestras instituciones. Sólo el presidente de la República decide sobre esta intervención con la única obligación de informar a la Asamblea Nacional. Sólo si la operación dura más de cuatro meses haría falta un acuerdo parlamentario.

–¿Las tropas francesas son suficientes para ganar esta guerra?

–Esperamos alcanzar una cifra de unos 2.500 soldados, pero además se van a sumar once países africanos que ya están empezando a llegar y que aportarán un mayor número de efectivos que el desplegado por Francia. El Estado Mayor francés considera que estas tropas son suficientes. Hay que decir que no intervenimos solos sino con las fuerzas de Mali y otras fuerzas africanas que aportan logística, capacidad aérea e información valiosa. Es muy importante recalcar que contamos con el apoyo de los países europeos y de la comunidad internacional; pienso en Rusia, Estados Unidos y Canadá, que proporcionan medios muy valiosos para estar allí.

–Francia ha sido el mejor aliado de España en la lucha contra el terrorismo de ETA. ¿Espera Francia que España sea el mejor aliado europeo en la guerra de Mali?

–Francia aprecia especialmente el apoyo rápido y rotundo de España desde el principio. Pocos países se han manifestado con esta rapidez y claridad. Y tal y como está la situación en el Sahel, esto nos infunde mucho ánimo. Lo que necesitamos para empezar es apoyo político, porque aunque Francia esté a la cabeza de esta misión, realmente lo hace en nombre de sus socios europeos y de Naciones Unidas. Y necesitamos, sobre todo, apoyo material, porque las finanzas en Francia están en una situación delicada y tenemos carencias en materia de Defensa.

–¿Temen en Francia que el conflicto de Mali derive en una guerra de guerrillas, algo parecido a lo que sucedió en Afganistán?

–Esta situación es totalmente diferente a la de Afganistán. Mali es quien ha pedido la ayuda y una gran parte de la sociedad de Mali nos lo agradece. Mali es el primer interesado en recuperar su integridad, su capacidad de decisión y la autonomía de su territorio. Cierto es que el norte del país es una zona saheliana muy extensa, pero los países limítrofes, todos, están implicados en la protección de sus fronteras. Por otro lado, la información con la que contamos nos permitirá actuar en profundidad. El presidente de la República ha sido muy claro al decir que nuestro objetivo no es quedarnos, sino pasar el relevo a las fuerzas africanas.

–¿Una duración larga de la guerra puede minar el ánimo de la sociedad francesa?

–Es difícil decir cuál sería la respuesta de la población si hubiese más secuestros o víctimas mortales francesas o ataques en Francia. Hay que explicar bien a la población por qué es necesaria una defensa creíble. No tenemos enemigos declarados, pero sí nos enfrentamos a enemigos asimétricos con gran capacidad de movilidad, bien equipados y formados. Estamos ante un tipo de combate nuevo que demuestra que los servicios de inteligencia son más importantes que nunca.

-Una facción de Ansar Dine quiere resolver el conflicto con diálogo. ¿Es posible una vía negociada para acabar con la guerra?

-Toda acción diplomática que favorezca el diálogo con los tuaregs va a ayudar en la reconstrucción de Mali. La ONU está muy preocupada por evitar una amalgama entre las facciones de Ansar Dine y el resto de tuaregs. Por lo tanto, el diálogo es esencial y en concreto estoy pensando en reestablecer el diálogo con el MNLA. Nuestro ministro de Exteriores mantiene conversaciones con Argelia y con el resto de países implicados, puesto que los tuaregs se encuentran dispersos en varios países, no solo en Mali. Los diálogos con los tuaregs no han llegado a buen puerto hasta ahora, por lo tanto es necesario recuperar ese diálogo y encontrar una solución para que los tuaregs puedan vivir en la zona, y para ello tiene que intervenir la comunidad internacional, no sólo Francia. El objetivo principal tiene que ser preservar los derechos humanos de los tuaregs, de hecho, ya se han transmitido órdenes muy específicos a las tropas francesas para que estén alerta.

–¿El terrorismo islamista es la principal amenaza para la seguridad en Europa? ¿Está preparada la UE para enfrentarse a ello?

–El terrorismo es un elemento esencial, pero existen otros puntos estratégicos, empezando por África –que es nuestra frontera inmediata y mañana será el continente más poblado– y Oriente Medio. En Francia estamos revisando la estrategia militar en el Libro Blanco de la Defensa, que se publicará en febrero, donde concluimos que Francia no puede actuar sola, ya que es una responsabilidad que tiene que ser compartida con otros socios. El problema es que no existe un Libro Blanco de la Defensa europea. Casi todos los países de la UE han disminuido el presupuesto en Defensa, excepto Alemania. Además, EE UU ha definido sus ejes muy orientados hacia el Pacífico y nos dice que Europa tiene que empezar a responsabilizarse de su zona. Por lo tanto, tenemos que avanzar en la Europa de la defensa.