¿Qué es la trama ucraniana y por qué pone en aprietos a Trump?

Los demócratas sacan la artillería y lanzan un proceso de “impeachment” contra el presidente estadounidense

Trump, Joe Biden y Hunter Biden
Trump, Joe Biden y Hunter Biden

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a encontrarse en el centro de un escándalo que implica a agentes de inteligencia, terceros países e intereses electorales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a encontrarse en el centro de un escándalo que implica a agentes de inteligencia, terceros países e intereses electorales.

Todo estalló con la publicación de Wall Street Journal de que Trump había presionado hasta en ocho ocasiones al recién elegido presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, para que trabajase junto a su abogado Rudolph Giuliani, para abrir una investigación a Hunter Biden, hijo menor del ex vicepresidente demócrata, Joe Biden, y futurible adversario de Trump en la carrera a la Casa Blanca. La filtración se produjo a través de un confidente que denunció la conducta del presidente y cuyo testimonio se ha ocultado al Congreso estadounidense.

La información del agente de inteligencia trascendió el pasado 13 de septiembre y rápidamente surgieron las primeras voces en la bancada demócrata para exigir una investigación a la máxima autoridad del país. Pero el giro de guión se produjo este martes. Una información de Washington Post lo aceleró todo. La cabecera dirigida por Marty Baron sostenía que una semana antes de la llamada de Trump a Zelensky, Estados Unidos congeló un paquete de 400 millones de dólares (364, 4 millones de euros) en ayudas a Ucrania. Añadía que los funcionarios fueron obligados a mentir sobre las razones detrás de esta decisión aleatoria. La ayuda se desbloqueó dos meses después cuando un senador demócrata amenazó con paralizar una partida de 5.000 millones de dólares para el Pentágono.

La presidenta del Congreso de EE UU, la demócrata Nancy Pelosi, siempre reacia a abrir un proceso de “impeachment” contra el presidente, cambió de idea. Hasta la fecha consideraba que el juicio político podría desgastar a su partido y beneficiar a Trump, que explotaría su condición de víctima. La variable de los 400 millones de dólares redibujaba el tablero.

Si se prueba que Trump “invitase” a una nación extranjera a intervenir en las elecciones presidenciales su carrera política estará acabada. En este caso, la “invitación” a Ucrania tiene enormes dosis de “chantaje” pues se ejerce contra un país que depende prácticamente de su ayuda exterior.

Los demócratas han dado el primer paso y tendrán que decidir a finales de este año si aprietan el botón nuclear del “impeachment”. La trama ucraniana promete marcar el próximo ciclo electoral. Otra vez, como en 2016 la trama rusa. Misma música, distintos instrumentos.