El ébola vuelve sólo un día después de poner fin al brote

Una muerte en Sierra Leona cuestiona que 42 días sin casos basten para declararlo libre

La epidemia de ébola no ha terminado. Aunque el pasado jueves algunos portavoces de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hablaran de brote «erradicado», ayer ya tuvieron que retractarse. La confirmación, por parte de la OMS, de una nueva muerte en Sierra Leona por el virus ha puesto en entredicho el fin oficial del brote.

Justo el jueves 14 se cumplían los 42 días (dos periodos de incubación del virus Ébola) que marcan los protocolos internacionales para determinar que África occidental estaba libre del ébola. Liberia era la última en abandonar la cuarentena, mientras que Guinea y Sierra Leona habían obtenido el «aprobado» por parte del organismo internacional hace unos meses. Sin embargo, ha sido en Sierra Leona donde ha aparecido el último caso. «Esta confirmación refleja el riesgo continuo de nuevos brotes del virus en los países afectados», afirmó ayer por la mañana la OMS. Y es que desde el pasado 7 de noviembre Sierra Leona no había contabilizado un nuevo contagio. Por ello, la organización subrayó ayer que Guinea, Liberia y Sierra Leona siguen en alto riesgo de pequeños brotes adicionales de ébola en los próximos meses debido a que el virus persiste en los convalecientes. «Ahora estamos en un periodo crítico en la epidemia de ébola al pasar de la gestión de casos y pacientes a la del riesgo residual de las nuevas infecciones», dijo el doctor Bruce Aylward, representante especial de la OMS para la respuesta del ébola. Y añadió que «todavía esperamos más brotes y debemos estar preparados para ellos».

Fernando de la Calle, especialista en patologías tropicales del Hospital La Paz-Carlos III y miembro del equipo que atendió los tres únicos casos registrados en nuestro país, tiene claro que «este brote terminará en algún momento, pero la probabilidad de que estemos expuestos a nuevos casos es muy alta». Como explica De la Calle, «nos hemos fiado mucho y para nada se puede decir que todo esté controlado porque esta enfermedad, como se ha demostrado, no tiene fronteras». Y es que, de acuerdo con los datos de la OMS, a 12 de enero de este año, el ébola se ha cobrado la vida de 11.316 personas y ha contagiado a 28.638.

El principal problema, como indica el tropicalista, es que aún se sigue aprendiendo sobre esta enfermedad y la capacidad del virus de sobrevivir en ciertos fluidos del cuerpo. Como es el caso del semen, en el que, «de acuerdo con los últimos estudios, puede permanecer hasta un año». Y es que uno de los dos casos que reavivaron el brote en Liberia fue porque «se detectó el virus en la mujer de un conveleciente. Cuando se analizó su carga viral detectaron que tenía el mismo nombre y apellidos que su esposo y hacía meses que había vencido la enfermedad».

Desde Médicos Sin Fronteras, una de las pocas ONG que, junto a Cruz Roja y Save the Children, han trabajado en la zona, afirman que «por el momento la prioridad debe ser rastrear los contactos del paciente fallecido para frenar la transmisión del virus. Esta estrategia se lleva a cabo a partir de la activación del mecanismo de respuesta de emergencia del Ministerio de Salud de Sierra Leona». En la actualidad, la organización sigue brindando servicios médicos y psicosociales en los distritos de Freetown y Tonkolili (Sierra Leona) a algunos de los más de 4.000 supervivientes de ébola en Sierra Leona.

Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clinic de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), insiste en que «todos suponemos que van a aparecer nuevos casos. Hemos aguantado la tormenta, pero siempre pueden seguir cayendo gotitas. Eso sí, mucho más controladas». El anuncio de la OMS del pasado jueves «técnicamente es correcto, ya que se habían cumplido los dos periodos de posible transmisión humana». Y es que, como añade De la Calle, «la enfermedad sigue en activo y puede generar reservorios tanto en humanos como en animales», especialmente en murciélago, donde se cree que permanece latente el virus, aunque ,como explica Trilla, «podrían permanecer en otros animales que aún desconocemos».

Por el Hospital La Paz-Carlos III han pasado 16 posibles casos de ébola, que han estado en investigación, aunque todos dieron negativo. «Uno de los pacientes nos contaba las circunstancias con las que convivían en los países afectados y por eso comprendes las dificultades que han tenido para controlar la epidemia». El enfermo les relataba cómo veía a los perros chupando los cadáveres y, por eso, los médicos no descartan que puedan existir otros reservorios animales.

Con lo ocurrido, «hemos aprendido a que no debemos estar en alerta 42 días, sino que debemos permanecer pendientes a lo largo de todo el año», añade el tropicalista de La Paz-Carlos III.

¿Dónde se esconde el virus?

Desde que se inició el brote en 2013, los médicos han tenido que aprender a marchas forzadas sobre el virus. Entre otras cosas, han determinado que, a pesar de superar la enfermedad, el virus puede permanecer durante un año en el semen de un superviviente, así como en la orina o en el sudor, aunque en estos dos últimos casos permanece durante un periodo mucho más corto.