Suecia prepara a su población para la guerra

El Gobierno sueco envía a 4,8 millones de hogares un manual de cómo actuar en caso de conflicto, ataque terrorista o catástrofe natural

El Gobierno sueco envía a 4,8 millones de hogares un manual de cómo actuar en caso de conflicto, ataque terrorista o catástrofe natural.

¿Dónde están los refugios? ¿Qué alimentos almacenar? ¿En qué fuentes de información confías?. Éstas y muchas otras preguntas van a ser respondidas en el folleto que recibirán los suecos en su domicilio para mantenerlos preparados ante posibles guerras, ataques cibernéticos o desastres medioambientales.

Publicado a petición del Gobierno rojiverde del primer ministro Stefan Löfven en trece idiomas, el manual «En caso de crisis o guerra» se enviará entre el 28 de mayo y el 3 de junio a 4,8 millones de hogares. Es decir a los diez millones de habitantes suecos. Se trata de la actualización de “Si estalla la guerra”, un folleto publicado durante los años ochenta cuya primera versión se remonta a la II Guerra Mundial. La última vez que fue enviado a los domicilios fue en 1961, en plena Guerra Fría.

Aunque no se menciona a Rusia en ninguna de sus 20 páginas ilustradas, es su creciente beligerancia militar en la región del Báltico de la que se alerta implícitamente a a la población, que ha visto cómo en los últimos tiempos se ha reinstaurado el servicio militar obligatorio o se ha aumentado el presupuesto de defensa para hacer frente a las nuevas amenazas.

«Pese a que Suecia es más seguro que muchos otros países, existen amenazas. Es importante que todo el mundo sepa de su existencia para que estén preparados», explicó Dan Eliasson, director general de la Agencia Sueca de Seguridad Civil (MSB), durante la presentación del folleto ayer en Estocolmo. En opinión de Christina Andersson, directora de diseño del folleto, “un conflicto militar en la vecindad afectaría nuestras importaciones de bienes, incluidos los alimentos, incluso si no se extendiera a nuestro territorio”.

A través del manual se proporciona a la población una lista de artículos básico para almacenar en casa como agua, latas de conserva y proteínas y verduras no perecederas, así como instrumentos con los que calentarse y comunicarse.

Pero más allá de este equipo de supervivencia, el Gobierno sueco alerta contra la desinformación o las “fake news” de la que podría ser víctima la población. “La mejor información contra las noticias falsas y la propaganda hostil es valorar críticamente la fuente y hacerse preguntas como ¿es información u opinión?; ¿de dónde ha salido?”, se puede leer en el folleto. El texto conmina a la población a resistir y recuerda que Suecia nunca se doblegará en caso de ocupación: “Si Suecia es atacada por otro país, nunca nos rendiremos. Toda información que asegure que la resistencia ha cesado será falsa”.

Asimismo, se recuerda que “todo aquel que viva en Suecia tiene la obligación de contribuir a su defensa total”, por lo que todo habitante entre 16 y 70 años puede ser llamado por el Estado para contribuir en las Fuerzas Armadas, la organización del Gobierno o en las tareas que le encomiende la Agencia Pública de Empleo relativas a la defensa nacional.

Aunque no forma parte de la OTAN, el país nórdico se ha tomado muy en serio su seguridad desde que en 2014, en pleno conflicto de Ucrania, un supuesto submarino de Rusia se ocultara durante semanas en aguas del archipiélago de Estocolmo y se multiplicaran las incursiones rusas en su espacio aéreo. Hace un año, se realizaron unas extensas maniobras militares en la isla de Gotland con otros Ejércitos de la Alianza Atlántica.

Como muestra de esta preocupación, en diciembre pasado, la Comisión de Defensa del Parlamento (“Riksdag”) con el respaldo de todos los partidos publicó un “libro blanco” que describe las orientaciones militares de Suecia entre 2021 y 2025 bajo el significativo título de “Voluntad de resistencia”. Entre otras cosas, la comisión recomendó invertir 400 millones de euros al año en la modernización de los sistemas de defensa militar y civil, para permitir que las personas tengan una semana de almacenamiento de agua y alimentos, y para que el país pueda aguantar un bloqueo durante tres meses. “La situación militar se ha deteriorado en Europa en los últimos años, las capacidades militares rusas están aumentando y continuarán aumentando”, aseguró el presidente de la comisión, el ex ministro de Defensa socialdemócrata Björn von Sydow.

A menos de cuatros meses de celebrarse las elecciones generales, el debate sobre una eventual integración a la OTAN ha crecido enormemente en Suecia, un país neutral que no ha sufrido un conflicto armado en su territorio desde hace 200 años. Según una encuesta de 2017, un 47% de la población estaría a favor de la adhesión, frente a un 39% que es contrario. De los cinco países nórdicos, sólo Suecia y Finlandia no forman parte de la Alianza Atlántica, si bien se mantienen como aliados en las Asociación de la Paz.