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Tsipras, durmiendo con su enemigo

“El primer ministro confesó que para salvar a Grecia era necesario un gobierno de unidad o una dictadura”, revela la ex presidenta del Parlamento heleno

“El primer ministro confesó que para salvar a Grecia era necesario un gobierno de unidad o una dictadura”, revela la ex presidenta del Parlamento heleno

Fueron íntimos compatriotas, dos políticos que luchaban contra la austeridad, pero el giro del primer ministro griego, Alexis Tsipras, tras aceptar el tercer rescate a la economía helena le costó su amistad con la presidenta del Parlamento heleno, Zoe Konstantopoulou. Ahora, estas política del ala más radical de Syriza está dispuesta a desmontar a líder izquierdista. Va a la yugular, sin escrúpulos. A través de un post en su blog personal titulado “Quién teme a la verdad”, Konstantopoulou lanza una retahíla de dardos contra Tsipras. Una de sus grandes revelaciones, todas ellas forman parte de confidencias y conversaciones privadas, es que el primer ministro, tras el resultado del referéndum sobre la aceptar o rechazar un tercer rescate (que se saldó con un 63% de los griegos diciendo “no” a los fondos europeos), aseguró que “ahora, lo único que puede salvar a Grecia es instaurar un gobierno de unidad nacional o una dictadura”. Además, desvela los pasos que siguió el “premier” para acallar al sector más radical del partido en pro de aquellos moderados, rompiendo, según Konstantopoulou la esencia del partido. “El círculo más intimo de Tsipras trabajó en secreto y al margen del partido, ignorando los procesos democráticos y condenando a los representantes de Syriza que precisamente le llevaron al poder”, asegura. “Él siempre pensó que los griegos dirían que sí, por eso convocó el referéndum”, insiste.

La ex presidenta del Parlamento heleno se ha convertido en una piedra en el zapato del primer ministro, aunque la maquinaria de Syriza intenta por todos los medios contrarrestar sus acusaciones. El actual presidente del legislativo no ha dudado en arremeter contra ella ante la amenaza de que está dispuesta a seguir tirando de la manta. La guerra está servida.