Tsipras plantea una Secretaría para el Rescate

Tsipras se reunió el lunes con su antiguo equipo de gobierno, con el ex ministro Tsakalotos en el centro
Tsipras se reunió el lunes con su antiguo equipo de gobierno, con el ex ministro Tsakalotos en el centro

Tsakalotos repite como ministro de Finanzas para que lleve el peso del diálogo europeo.

La intención de Alexis Tsipras era cerrar la formación de su Gobierno en dos días para ponerse a trabajar lo antes posible, pero a última hora se encontró con un imprevisto que retrasó la formación de su nuevo equipo. La cartera de Finanzas se le resistía. A primera hora de la mañana, fuentes cercanas al ex titular de este ministerio, Euclid Tsakalotos, aseguraban que éste tenía dudas al respecto y que «prefería que otra persona ocupara su puesto». Sin embargo, a última hora de la noche Tsipras anunció la composición de su nuevo gabinete, en el que figura como titular de Finanzas Tsakalotos, que sustituyó al controvertido Yanis Varufakis. Tsakalotos ha logrado sintonizar con los acreedores europeos y el primer ministro ha peleado hasta el final para que éste no se bajara del tren que ya estaba en marcha. También tomaba ayer cuerpo la idea de crear una Secretaría del Rescate para abordar la letra pequeña del memorándum.

El gabinete anunciado por Tsipras representa una continuidad de nombres, pero aporta cambios en la organización de las carteras. En sus cargos permanecerán muchos ministros, entre ellos, el de Exteriores, Nikos Kotsiás, y el de Defensa, Panos Kamenos, del partido nacionalista Griegos Independientes, socio de Syriza. Como portavoz de Gobierno, con rango de viceministra, se mantiene Olga Yerovasili. La estructura del segundo gabinete que forma Tsipras en coalición con el nacionalista de derecha Griegos Independientes tiene un marcado acento en la economía. En los próximos meses Grecia tiene que aprobar más de un centenar de leyes y normativas que forman parte del acuerdo de rescate, y de cuya aplicación depende que se desembolsen los distintos tramos del total de 86.000 millones de euros que abarca el programa de asistencia financiera.

De esta manera, con los deberes hechos, el primer ministro griego viaja hoy a Bruselas (donde participará en la cumbre migratoria de jefes de Estado y de Gobierno) con las tareas hechas. Está previsto que, al margen de la Cumbre, Tsipras se reúna con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para abordar varios puntos de la hoja de ruta del tercer rescate. Además, el domingo pone rumbo a Nueva York para participar en la Asamblea de la ONU por lo que la decisión no podía hacerse esperar más. Otro de los nombres que ayer sonaban como «ministeriable» y que finalmente se confirmó era el de Panos Skourletis, al frente de Energía, cargo que ocupó el crítico Lafazanis (ahora líder de Unidad Popular, que no consiguió representación parlamentaria) y que juega un papel en la aplicación de las reformas exigidas por la UE, especialmente en el asunto de las privatizaciones. El tiempo corre y Tsipras debe aplicar las primeras reformas que atañen especialmente al sector bancario para así desbloquear los primeros 3.000 millones de euros que llegarán desde la Eurozona. Será un otoño movido para Grecia ya que será en octubre cuando comience la primera revisión de los «hombres de negro» que volverán a Atenas para comprobar que se están implementando los acuerdos firmados en el tercer rescate. Entre las medidas prioritarias está la reforma de las pensiones, la subida del IVA y la reestructuración de la Administración pública. Unas obligaciones que podrían abrir nuevas grietas en el seno de Syriza y que caerán como un jarro de agua fría entre los griegos.

Al tiempo que Tsipras se pone las pilas para cumplir con los plazos, los conservadores de Nueva Democracia intentan recuperarse del batacazo electoral. Tras perder un asiento en el Parlamento heleno, su candidato en los comicios, Vangelis Meimarakis, aseguró ayer que su intención es adelantar el congreso del partido para elegir al representante de esta formación. En un principio iba a tener lugar el año que viene, pero Meimarakis quiere que la elección se lleve a cabo en octubre. Aunque no lo confirmó, él mismo podría optar al cargo, ya que cuenta con el apoyo de gran parte del partido, especialmente de Costas Karamanlis, ex primer ministro de Nueva Democracia.

Sin embargo, el ala más conservadora del partido ha criticado la estrategia electoral de Meimarakis y pide que no repita en el cargo. Andonis Georgiadis y Makis Voridis son quienes ejercen la oposición más fuerte y suenan como posibles candidatos para dirigir ND. Los más centristas piensan que es necesaria savia nueva.