Política

Un balón de oxígeno para Steinbrück

El candidato socialdemócrata confía en que la ajustada victoria electoral en Baja Sajonia impulse su errática campaña electoral

La Razón
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El "efecto Steinbrück"(si es que alguna vez existió) se ha esfumado completamente y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) se hunde en los sondeos de opinión. Cuando el principal partido de la oposición designó en octubre al moderado Peer Steinbrück, de 66 años, como candidato para batir a la canciller, Angela Merkel, en las próximas elecciones, el SPD y Los Verdes sumaban votos suficientes para formar Gobierno. En cambio, ahora la coalición rojiverde se encuentra a seis puntos de los democristianos (CDU/CSU), según la encuesta semanal de Forsa para el semanario "Stern".

Según dicho sondeo, la formación de la canciller y su partido hermano de Baviera alcanzan el mejor resultado desde que Merkel llegó al poder en 2005, el 43% de los votos. A veinte puntos de diferencia queda el SPD, que con el 23% repite el resultado obtenido en las urnas en los comicios de 2009, el peor del partido desde la Segunda Guerra Mundial. En cuatro meses los socialdemócratas han caído siete puntos en intención de voto. En su valoración como político, Steinbrück sale aún peor parado, pues la canciller le supera en popularidad por 41 puntos (59% contra 18%).

Y es que, como tituló gráficamente el semanario "Der Spiegel", Steinbrück se ha convertido en "el mejor aliado electoral de Merkel"gracias a una sucesiva cadena de meteduras de pata y declaraciones inoportunas. Todo empezó en noviembre, cuando se supo que el ex ministro de Finanzas era el diputado más rico del Bundestag tras haberse embolsado 1,25 millones de euros impartiendo 320 conferencias en tres años. Algo totalmente legítimo, pero que conjuga mal con quien pretende enarbolar la bandera de las clase trabajadora.

Conocido por su franqueza y su máxima "soy lo que pienso", el aspirante socialdemócrata a la Cancillería ha sido protagonista en los medios a su pesar. Sobre las encuestas, cree que Merkel se beneficia del "plus de ser mujer", lo que no agradó mucho a sus colegas de partido, y se quejó de ser maltratado por los medios de comunicación.

Steinbrück, responsable de llevar las riendas de la economía alemana cuando estalló la crisis fianciea en Estados Unidos y aprobar los rescates a los bancos, no parece estar satisfecho con el salario que reciben los políticos alemanes. Así, se lamenta de que "un director de banco de Renania del Norte-Westfalia gane más que la canciller", que cuenta con un salario anual de 200.000 euros. Un sueño inalcanzable para los millones de alemanes que malviven con un "minijob"de 400 euros o incluso menos. También debió desconcertar a su propio electorado cuando soltó que "el nunca bebería una botella de vino de menos de cinco euros". "En ocasiones, he lamentado que de algún modo he sido malinterpretado maliciosa o negligentemente", se defiende. "Nunca he dicho que quisiera sueldos más altos para los políticos. Sólo comparaba salarios".

Tan errática campaña ha llevado a uno de cada cuatro votantes del SPD a desear que el partido cambie de cabeza de cartel y a que, como explica el director del Instituto Forsa, a muchos potenciales electores socialdemócratas "les frustra e irrita"la polémica que rodea a Steinbrück y "prefieren agacharse y no respaldar a su partido", mientras las filas de la CDU "se encuentran cerradas"alrededor de Merkel.

Tal es el desencanto que rodea al cabeza de lista del SPD que muchos medios alemanes especulaban con que el partido cambiaría de cartel en caso de sufrir una humillante debacle en Baja Sajonia. Finalmente, la derrota en la "photo finish"que socialdemócratas y verdes asestaron anoche a coalición CDU-FDP puede calmar las aguas por ahora. Steinbrück pretende que esta victoria proporcione un impulso nuevo a su campaña electoral y movilice al electorado de centro izquierda para desbancar a Merkel del Gobierno en septiembre. La carrera acaba de empezar y la canciller sólo ha perdido una batalla, no la guerra.