• ¿Por qué los lunes estás más cansado que los viernes?

¿Por qué los lunes estás más cansado que los viernes?

Esta es la explicación por la que los lunes estás más cansada que los viernes

Pues sí, no eres el único que hoy se siente más cansado que el viernes y todo tiene una explicación científica. ¿Has tenido un fin de semana de lo más tranquilo? Si eres de los que ha pasado el fin de semana de lo más relajado y ha dormido mucho y pese a ello hoy lunes está muerto, no te sientas raro, es lo más normal. ¿Por que pasa esto? Pues atento a las causas que hacen que los lunes estés tan cansado, y así no las repetirás el próximo fin de semana.

1. El jet lag sin viajar: El sueño no se recupera

Sí, has leído bien. Esto es lo que sufre tu cuerpo cuando durante la semana duermes menos de las 8 horas recomendadas y el fin de semana intentas recuperar todo el sueño perdido durante la semana. ¡Grave error! El sueño ni se acumula ni se recupera. Tu cuerpo sufre lo mismo que cuando haces un viaje de Madrid a Nueva York, el temido jet lag, pues imagínate si haces eso cada semana. Por eso también es normal, que cuando más duermes más cansado te levantas o más te duele el cuerpo. Cuando por fin nos relajamos el fin de semana o en las vacaciones el cuerpo nos pasa factura de todo el trabajo extra al que le hemos sometido.

El cansancio de los lunes es peor que el de los viernes

2. Los cambios de rutina y el estrés

Otra de las causas es el cambio de rutina, cuando tu cuerpo se acostumbra a hacer lo mismo cada día, al cambiarlo pasa factura. El cuerpo siente demasiado los cambios de rutina y le cuesta volver a adaptarse. Además, el cansancio es una alarma que el organismo pone en marcha ante situaciones de estrés. Por eso, es normal que cuando sufres mucho estrés durante la semana esto te pase factura los días de descanso y al volver a la rutina estés aún más cansado. ¿Quién no ha vuelto más cansado aún de las vacaciones?

3. Cambiar las horas de las comidas

Intenta desayunar, comer y cenar como lo haces de lunes a viernes, a horas similares y en las mismas cantidades. Eso hará que tu cuerpo no note tanto ese cambio de rutinas y entonces sufrirá menos los lunes al volver a ella. Piensa que si nuestro organismo está acostumbrado a desayunar cada día a las 7 de la mañana y de golpe no lo hacemos hasta las 12 del mediodía esto afectará a todas sus funciones, por eso intenta que los cambios no sean tan bruscos.