Martín Berasategui: "Aterrizo en Ibiza con las recetas que me han hecho tilín en el corazón"

Martín Berasategui nos hace sentir como en casa en el restaurante Etxeko de Bless Hotel Ibiza

Martín Berasategui nos hace sentir como en casa en el restaurante Etxeko de Bless Hotel Ibiza

Bonachón, apasionado y con los pies en el suelo. Las estrellas no le nublan la vista ni lo hacen dejar de ser aquel niño que se perdía por las callejuelas del casco viejo con el sueño de llegar a ganar un salario siendo cocinero. Hoy con 44 años y diez estrellas Michelin en sus fogones, Martín Berasategui nos recibe en su nuevo proyecto en Ibiza para hacernos sentir como en casa. "Hecho en casa"es lo que significa Etxeko, el nombre del nuevo restaurante de Martín Berasategui en Bless Hotel Ibiza. "Me siento un privilegiado por ser el elegido de la familia Matutes para este proyecto de Bless Hotel tanto en Madrid como en Ibiza".

Este recorrido gastronómico del que podemos disfrutar en Bless Hotel Ibiza es fruto de la alianza y de la admiración mutua de Martín con la familia Matutes, para quien Berasategui ha creado un traje a medida. "El hilo conductor de Martín Berasategui pero cambiando la cesta de la compra, ya que el Bless de Madrid con el de Ibiza no tendrá nada que ver. Yo hago trajes a la carta y el Etxeko de Ibiza es un sitio paradisíaco con el que nunca había soñado estar. Hoy veo la firma de Martín Berasategui aquí, que es la firma de mi padre, el único que no me ha visto triunfar y no puedo expresar lo que siento. Es como recibirías a tus amigos en casa: sabes lo que quieren, deseas que se sientan cómodos y vas a hacer un plato rico y a su gusto, sin concesiones a la galería".

"En Ibiza hay platos de la firma Martín Berasategui que me han hecho tilín en el corazón por el momento en que los he creado y por la persona a la que iba dedicado. Encontraréis el plato firma como el que todos conocéis, qué es el milhojas caramelizado de anguila ahumada, foie-gras, cebolleta y manzana verde. También la ensalada que me lleva al año que me dieron la tercer estrella Michelin. El momento en el que toqué el cielo vestido de cocinero”.

Etxeko Ibiza, Martín Berasategui propone creaciones basadas en productos del mar y del campo, y encontraremos desde los platos más carismáticos del cocinero como el milhojas caramelizado de foie en anguila ahumada con manzana verde o la ensalada Lasarte, hasta creaciones con guiños a la isla como el canelón de pollo payés, el crujiente de tapioca con tartar de sirvia y el gazpacho de tomates ibicencos con infusión de mejillones.

Nos cuenta Berasategui, con su naturalidad habitual, que este era un proyecto irrechazable. Igual que lo era el de abrir restaurante en el nuevo Estadio Santiago Bernabéu. "El restaurante en el Estadio Santiago Bernabéu está a espera de obra. Me hace una ilusión tremenda estar en los mejores sitios del mundo y el Bernabéu es uno de los mejores sitios deportivos del mundo. Alucino en colores. Pero no he escatimado una gota de esfuerzo para transportar felicidad a través de la cocina". Casi podríamos decir que Berasategui es el Real Madrid de la cocina, diez estrellas Michelin por trece Champions League.

Y es que esa felicidad que transportar a través de su cocina la refleja también en sus equipos. "Mis equipos son los que me hacen grande. Yo nunca me acostumbro a que se me haga normal el que venga a Ibiza y me sienta tan querido. Tengo unos orígenes humildes y nunca me acostumbro. No le puedo pedir más a la vida". Y damos fe de que Martín Berasategui se hace querer. ¿Habrá alguién al que le pueda caer mal? Me parece imposible que falle su ‘garrote’.

Una pasión y ganas de comerse el mundo siendo el mejor en lo suyo que traslada también a su hija, que es “lo mejor que hemos hecho” y además es parte de su equipo. "Yo para mi hija solo he querido que sea feliz con lo que hace como su padre, y es la persona que me lleva la parte de comunicación y la parte comercial de la empresa. Es la persona más trabajadora y me ha servido un montón su frescura".

Y es que para Martín Berasategui la cocina no es un trabajo, es su vocación, su forma de vida y su pasión. Y eso se nota en su mirada cada vez que habla de ello. "Desde el año 1980, cuando yo tenía 20 años, no dejo que nadie cocine. Retiré a todos de la cocina, y cuando voy a casa cocino yo, y cuando voy a casa de amigos también. Es que para mi la palabra trabajar es disfrutar, y yo soy feliz en la cocina transportando felicidad". ¡Qué aproveche Martín! Y por muchas más estrellas Michelin.