Ana Fernández retoma su vida tras la muerte de Santi Trancho

Ana Fernández
Ana Fernández

Ana Fernández sigue recuperándose muy lentamente y muy poco a poco del durísimo golpe que la vida le tenía preparado con la muerte de su novio, el cámara Santi Trancho, el pasado 7 de marzo en un accidente de moto.

Ambos iban a compartir toda una vida por delante y de la noche a la mañana ella se quedó sin la persona que amaba y eso no se supera fácilmente.

No la habíamos visto acudir a ningún acto hasta este jueves, cuando se ha desplazado hasta Málaga para acudir al Festival de cine, donde presentará el próximo sábado la película ‘Solo Química’, de la que es protagonista junto a Alejo Sauras o Rossi de Palma.

Ana llegaba a la capital costasoleña alrededor de las 13 horas y lo primero que hizo fue reunirse con Clara Lago, que también se encuentra por allí promocionado alguna película. La novia de Dani Rovira fue la encargada de intentar sacarle alguna sonrisa y de evadirla durante un rato, pero ni con esas. Ana, como no podía ser de otra manera, se mostró muy seria durante todo el rato y sin ganas de muchas bromas. Unas gafas de sol ocultaban un

rostro con una expresión triste. Su look fue con rasgos militares, con botas y pantalón verdoso.

Después se marcharon a comer algo a un restaurante típico ubicado en una de las calles más céntricas de Málaga. Clara se conoce muy bien todos los recovecos de la ciudad, ya que su querido Daniel, como malagueño de pro, se ha encargado de ello. La visita a Málaga viene cargada de una importante dosis emotiva, ya que Ana Fernández y Santi Trancho habían pasado algunas épocas juntos allí, habiendo compartido viajes y momentos inolvidables. Además, ella tienefamilia en la Costa del Sol. La actriz será la estrella de la clausura del festival, pero de momento, lo que quedó más que claro es que Ana no estuvo ni va a estar sola durante este fin de semana. Clara Lago y el resto de compañeros de reparto se han encargado de arroparla y hacerle más llevadero este amargo trago y esta nueva vida sin tener a su lado a la persona que quería.