El «annus horribilis» de Marc Jacobs

El diseñador, que tuvo una dispar presentación de su colección en NY, termina el año con una demanda por parte de Nirvana.

Marc Jacobs, durante la presentación de su nueva colección
Marc Jacobs, durante la presentación de su nueva colección

El diseñador, que tuvo una dispar presentación de su colección en NY, termina el año con una demanda por parte de Nirvana.

En 1993 Marc Jacobs lanzó «Grunge», una colección que se convirtió en la más criticada de su carrera y, además, le costó un despido. Sin embargo, esto no tuvo que importarle demasiado porque ha vuelto a lanzarla: «Redux Grunge» es una reedición de 26 piezas de aquella polémica serie con nuevas propuestas de la mano de Dr Martens y Robert Crumb. Se trata de mezclas de estampados dispares, como la combinación de rayas verticales, horizontales y cuadros, transparencias, trajes y volantes. El diseñador decidió esperar a obtener la misma respuesa del público y, aunque no ha tenido tantas críticas como hace 20 años, volvió a acaparar titulares al llegar tarde a una de las citas más puntuales e importantes de la costura: el desfile en la Semana de la Moda de Nueva York. Anna Wintour, escritora, periodista y editora jefa de «Vogue», estuvo a punto de irse tras más de 75 largos minutos esperando que comenzara el show, aunque al final aguantó hasta el final para escuchar los motivos del retraso de un diseñador que lleva años cerrando la Fashion Week de la Gran Manzana.

Cuando parecía que todo se había quedado en un problema de horarios y que la vuelta de «Redux Grunge» llamaba a un éxito del que careció en 1993, los problemas han venido de otro lado. Ya no son cuestiones de moda, estampados ni tendencias, sino que ahora también repercute en la música. Nirvana ha demandado al diseñador estadounidense por utilizar su particular cara «smiley» en la nueva colección. Cuando Kurt Cobain, según algunas teorías, dibujó el famoso logo por el que posteriormente se conocería a la banda, no pensó que tuviera que demandar a un grande de la moda años después por cuestiones de derechos de autor. En 2017, fue la hija del famoso cantante, Frances Bean Cobain (24 años) la que tuvo contacto con el diseñador, aunque de una manera amistosa, pues protagonizó un anuncio en una valla publicitaria de la marca de ropa. Ahora, tanto Kurt Cobain como su grupo se enfrentan a un diseñador que lleva su marca por bandera y al que parece no importarle «copiar» lo que le venga en gana, aunque el diseño de Jacobs se diferencia en que en lugar del nombre de la banda pone «Heaven» y las «X» que forman los ojos son una «M» y una «J».

No le importa y lo demuestra

Al varias veces ganador del CFDA Fashion Awards, uno de los galardones más prestigiosos en el mundo de la moda, no le ha bastado con permitirse «plagiar» la cara feliz de Nirvana para sus camisetas con la idea de rememorar los años 90, sino que este diseño de 125 euros estuvo por todas partes durante la presentación de «Redux Grunge». Entre los fluorescentes, el «photocall» y el propio diseñador que vestía la polémica camiseta junto con su pareja, Francesco, entre otros, todos los asistentes posaron ante las cámaras con un fondo donde el «smiley» y «Heaven» se repetían sin límites. De hecho, la demanda, que llegó a las manos de Jacobs hace aproximadamente un mes, se la ha tomado a broma y ha respondido a ella través de Instagram, donde ha dejado claro que no tiene tiempo «para chismes» y ha subido una foto del pasado día de Navidad vistiendo la prenda en cuestión.